Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
186 La ciudad de Santiago /D GpFDGD GH PDUFy XQ GHFOLYH HQ HO FDUQDYDO TXH VH H[WHQGLy KDVWD ÀQHV GH VLJOR 3HUR D SULQFLSLRV GHO VLJOR XX , el Centro de Recreo (1894), el Club Santiago (1899) y el Club de Damas (1901) le imprimieron un giro aristo- FUDWL]DQWH 6X DVXQFLyQ FRPR GLYHUVLyQ GH OD pOLWH HQ VXV HVSDFLRV H[FOXVLYRV introdujo nuevos elementos en las festividades a partir de 1908: la elección de una reina, un baile de coronación, un paseo triunfal y la celebración de un FRUVR ÁRULGR HO 0DUWHV GH &DUQDYDO TXH SRQtD WpUPLQR DO UHLQDGR GH OD MRYHQ HOHFWD \ HQ HO FXDO VH GHVÀODED UHSHWLGDPHQWH DOUHGHGRU GHO SDUTXH &HQWUDO —luego Duarte— efectuándose una batalla de confetis y serpentinas. Esa nueva etapa en el carnaval santiaguero empezaría a articularse a ÀQHV GH FXDQGR PXFKRV MyYHQHV \ FDEDOOHURV VH SODQWHDURQ FHOHEUDU GH una manera culta el carnaval del año siguiente. Esos señores, miembros del Club Festivo, sociedad conocida originalmente como Lirio Rojo, asumieron VX RUJDQL]DFLyQ FRQ HO REMHWR GH ©LPSULPLU D QXHVWUDV FOiVLFDV ÀHVWDV FDUQDYD - lescas el entusiasmo y lucimiento con que ellas se celebran en otras sociedades FLYLOL]DGDVª (O DUWLFXODGRU GH DTXHO JUXSR HUD LUyQLFDPHQWH XQ H[WUDQMHUR HO español Manuel Antonio de Alles. /D GLUHFWLYD GHO &OXE LGHy XQD EDWDOOD GH ÁRUHV SDUD FHUUDU OD ÀHVWD OD cual sería presidida por una reina con su corte de honor, electa por voto po- pular y coronada en un Baile Blanco. La escogencia de reinas se inició en 1908 con Ana Rosa Moreno, a quien siguieron Eulogia Pastoriza en 1909, Ana Rita García Valverde en 1910 y María Stefani en 1911; a partir del reinado de Ana Rita García y hasta 1931, sin que lo dispusiera ninguna ordenanza municipal, todas las tardes de martes de carnaval fueron festivas. El caos que siguió al asesinato del presidente Ramón Cáceres en noviem- bre de 1911, que terminó con el primer período de estabilidad política regis- trado en el siglo XX (1908-1910) —en cuyo decurso tuvieron efecto, justamente, las manifestaciones más resaltantes del carnaval social santiaguero—, incidió en la forma de celebración del carnaval en los años posteriores. Así, en febrero de 1912, en medio de la revolución de Horacio Vásquez y Desiderio Arias contra el gobierno de Eladio Victoria, se redujo sencillamente a bailes, amén de la salida de varias máscaras y comparsas de enmascarados. El Gobierno, TXH HQ DxRV DQWHULRUHV KDEtD PDQLIHVWDGR VX DSR\R VH H[SUHVDUtD HQ WpUPLQRV represivos: en enero de 1913, el gobernador civil y militar de la provincia de Santiago, Manuel Franco, prohibió, «los días que fueran de carnestolendas», la circulación por las calles de la ciudad y de las cabeceras de las comunes de toda persona enmascarada, así como los bailes públicos de disfraz, otorgando competencia a las policías gubernamental y municipal para hacer cumplir su medida y someter a los infractores.
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