Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 181 vendieran latería surtida, propia para la época: bacalao a la vizcaína y a la riojana; arencadas a la brasa, congrio, besugo, macarelas y mero, todos en aceite; moluscos a la bordalesa y pescado. El Viernes de Dolores, comprendido dentro de la última semana de la Cuaresma, era día de ayuno y abstinencia de carne; se pronunciaba el Sermón de Dolores y en la víspera tenía lugar en la Iglesia Mayor el «Sermón del Concilio», tras el cual salía en procesión la imagen de Jesús Predicador. Sendas procesiones salían el Domingo de Ramos, el cual se celebraba en las dos parroquias con la bendición de ramos de palma. Durante la semana tenían lugar otras más, realzadas por la presencia de diferentes cuerpos mili- WDUHV ³TXH WDPELpQ SDUWLFLSDEDQ GH ORV RÀFLRV UHOLJLRVRV³ \ D ODV FXDOHV ORV concurrentes llevaban farolitos para iluminar sus pasos: el lunes, Jesús en la Columna, que salía desde la Iglesia Mayor; el martes, Jesús en la Peña, que también partía desde ese templo; el miércoles, después del toque del Ángelus, salía Jesús Nazareno, desde la iglesia del Carmen, en la que iban representa- dos centuriones y judíos. El miércoles, en las dos parroquias, en las mañanas, se rasgaba el velo blanco que cubría a Jesús Nazareno; ese solemne momento HUD GLJQLÀFDGR FRQ GHVFDUJDV GH IXVLOHUtD Jueves y viernes eran feriados: desde el jueves a las diez de la mañana hasta el Sábado de Gloria no se permitía el tránsito de vehículos. El jueves se levantaban monumentos en la Iglesia Mayor y la iglesia de la Altagracia, a los TXH VH LED HQ SURFHVLyQ 6H FHOHEUDED ©HO 6DQWR 6DFULÀFLR HQ FRQPHPRUDFLyQ de la Cena Mística» con una misa solemne y comunión general, tras la cual el Santísimo se llevaba procesionalmente a una urna de honor donde se reser- vaba por 24 horas, a los acordes de «el sagrado himno Pange lingua gloriosi»; sus llaves eran recibidas en la Iglesia Mayor por el gobernador y en la iglesia de la Altagracia por el presidente del Ayuntamiento o el síndico y regidores. Luego se despojaban los altares. En la tarde, después de los toques con la ca- rraca, se efectuaba el Mandato o Lavatorio y hasta las nueve de la noche, en la Iglesia Mayor, se iluminaban el monumento y las naves del templo. También el día jueves, la Banda Municipal de Música ofrecía un concierto sacro, en el que no faltaban las marchas fúnebres de Gounod y Chopin y la obertura del 6WiEDW 0DWHU de Rossini. /RV RÀFLRV GHO 9LHUQHV 6DQWR LQFOXtDQ OD $GRUDFLyQ GH OD 6DQWD &UX] por hombres y mujeres separadamente; el Sermón del Descendimiento y el 6HUPyQ GH ODV 6LHWH 3DODEUDV \ WHUPLQDEDQ FRQ OD ©PLVD GH SUHVDQWLÀFDGRª Tenían lugar las procesiones de la Soledad o la Dolorosa y del Santo Sepulcro o Santo Entierro —llevado desde la Iglesia Mayor a la iglesia de la Altagracia
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