Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 161 D SDUWLU GH (QWUHWDQWR HO &DELOGR UHWRPy D SDUWLU GH HO H[WUHPR oeste de la plaza, ubicación que también tenía en la época de la colonia. Al este de la plaza de armas y a una cuadra de por medio y entre las calles 'HO 6RO &RPHUFLR \ ([FRQYHQWR \ HO FDOOHMyQ GHO 6RO VH SUHVHUYy OD SOD]D GHO Mercado, otrora plaza de la iglesia y del convento de Nuestra Señora de la 0HUFHG HGLÀFLRV TXH VH DO]DEDQ GHVGH HO VLJOR XVI y hasta el terremoto de 1842 VREUH VX H[WUHPR QRUWH (Q IXH RFXSDGD SRU HO HGLÀFLR GHO PHUFDGR XQ inmueble de mampostería y zinc, constituido por piezas que daban a un patio interior, soportado por pilares. +DFLD HO QRUWH \ HQ HO H[WUHPR GH OD FDOOH 6DQ 6HEDVWLiQ SHUPDQHFLy HO cementerio, delimitado por una pared con portada y situado frente a la de- nominada Plaza de Marte, la cual era utilizada para fusilamientos y ejercicios militares. +DFLD HO RHVWH OD FDOOH 6DQ $QWRQLR PDUFy HO ÀQDO GH OD FLXGDG KDVWD ÀQHV de siglo. Sobre la calle de San Juan, que la antecedía, una línea imaginaria unía los fuertes Dios, Patria y Libertad, defensas militares establecidas en tres cerros que sirvieron como posiciones defensivas en la batalla contra los hai- tianos del 30 de marzo de 1844. 'HVGH ORV FODURV HQWUH HOORV \ KDFLD HO RHVWH IUDQFR \ HO QRURHVWH VH H[WHQ - día la sabana, un espacio baldío de altas hierbas destinado a la matanza de UHVHV \ DO VHFDGR GH FXHURV (Q VX H[WUHPR VXURHVWH HQ GLUHFFLyQ D OD FDOOH GH Las Rosas, estuvo el cementerio abandonado. En dirección noroeste tomaba HO QRPEUH GH 6DEDQD GH 6DQWD $QD HO FXDO LGHQWLÀFDED WDPELpQ DO FDPLQR real y al arrabal homónimo establecido en la zona de Gurabito. El ejido estaba SREODGR GH HVWDQFLDV DJURSHFXDULDV \ SRU HO HVWH VH H[WHQGtD KDVWD OXJDUHV como Rincón Largo. La barranca del Yaque era el límite sur de la ciudad y, al igual que otros OXJDUHV QR SHUPLWLGRV VH XWLOL]y SDUD LPSURYLVDU EDVXUHURV QR REVWDQWH H[LV - tir un depósito formalmente establecido por el Ayuntamiento. El río se aprovechaba en diversas formas. Aunque el agua era entendida como malsana, debido al lavado de ropa, la basura y las inmundicias que arrastraba su corriente, servía también para el consumo humano y la ali- mentación de los alambiques. Su cuenca era igualmente utilizada como baño público y para el transporte de la mayor parte de la madera de construcción empleada en la ciudad. La delimitación territorial asumía diversas variables. Pueblo Arriba y 3XHEOR $EDMR LGHQWLÀFDEDQ ODV SRUFLRQHV GHO HVSDFLR XUEDQR UHVXOWDQWHV GH una segmentación ya vigente en 1868. Los habitantes se nucleaban en ba- rrios, que tomaban el nombre de sus calles principales o nodos cercanos (La

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