Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

160 La ciudad de Santiago WHFKXPEUH EDMD SXHV UHÀHUH TXH ©QR WHQtD WRUUH QLQJXQD QL URPStD OD PRQy - WRQD SHUVSHFWLYD GH OD SREODFLyQ XQR GH HVRV HGLÀFLRV TXH GHVWDFiQGRVH GH OD PDVD GHO FDVHUtR GD EHOOH]D \ FDUiFWHUª /D ~QLFD HGLÀFDFLyQ TXH UHVDOWDED en el conjunto era la de la cárcel, «muy blanqueada, mayor que las viviendas, sobresalía entre todas». 71 Esta deleznable población fue incendiada en septiembre de 1863 durante el sitio puesto a los españoles por el ejército restaurador en la fortaleza San Luis, que motivó su salida hacia Puerto Plata. El fuego, propagado gracias a fuertes brisas 72 \ OD H[SORVLyQ GH QXPHURVRV DODPELTXHV 73 consumió la mayor parte de la ciudad: en el plano a pluma levantado tras el desastre por el es- pañol Ignacio López, una línea irregular sobre la Cuesta de Las Piedras (hoy calle Sánchez) establece que apenas sobrevivió una veintena de manzanas del «pueblo arriba». 74 (VWH KHFKR SODQWHD KLVWyULFDPHQWH XQ GREOH FRQÁLFWR XQR QHJDWLYR SXHV hizo desaparecer todos los archivos civiles, notariales y eclesiásticos y borró el pasado arquitectónico, y otro positivo, ya que la partida de las tropas españo- las —cuyo gobierno realizó esfuerzos por adquirir una porción del comercio UHJLRQDO³ VLJQLÀFy XQ WULXQIR LPSRUWDQWH SDUD OD pOLWH PHUFDQWLO ORFDO \ GH la región, propiciándole una fuerte posición autónoma durante las décadas siguientes. 75 D EL INCENDIO DE 1863 A LA TRANSFORMACIÓN URBANA DE FINALES DEL SIGLO XIX . L A CIUDAD ABIERTA A LA PERIFERIA La catástrofe de 1863, si bien convirtió en cenizas a Santiago, no apartó su renacer de los cánones coloniales que le dieron origen: mantuvo su esque- ma de cuadrícula con calles cortadas perpendicularmente de norte a sur y de este a oeste, que delimitó manzanas cuadradas e irregulares en un entramado homogéneo. Algunas calles siguieron conservando designaciones coloniales y no fue sino en 1897 cuando se hicieron los primeros cambios de nombres. /D SOD]D GH DUPDV SHUPDQHFLy FRPR XQD H[WHQVD VDEDQD GRQGH SDVWDED HO ganado hasta 1884, cuando se construyó el parque Central. Alrededor de esta, permanecieron en ruinas hasta 1868 y 1885, respectivamente, los inmuebles de dos de las instituciones representativas del poder colonial: la iglesia pa- rroquial, al sur y la cárcel, al norte. La iglesia de Nuestra Señora del Carmen, ORFDOL]DGD HQ OD pSRFD FRORQLDO HQ VX OtPLWH HVWH VH UHHGLÀFy HQ HO PLVPR OXJDU

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