Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
200 La ciudad de Santiago En lo que toca a las bicicletas, se sabe que en 1895 se estaba introduciendo VX XVR (O LQJOpV :LOOLDP 3DOPHU VH FRQWy HQWUH ORV SLRQHURV HQ FRQWDU FRQ XQ «caballo de acero» en la ciudad. Su número, al parecer de considerar, motivó HQWRQFHV XQD UHVROXFLyQ PXQLFLSDO OD FXDO ÀMy TXH HQ VX XVR QRFWXUQR WX - viesen linternas encendidas y que en los parques solo pudiesen montarse los martes y jueves desde las cuatro de la tarde, en una sola dirección y a paso moderado. Por supuesto, su importancia frente a los coches era mínima, lo que se evidencia por la comparación de sus precios. A LUMBRADO PÚBLICO Y ABASTECIMIENTO DE AGUA COMO SERVICIOS PÚBLICOS 87 Antes de las tres últimas décadas del siglo XIX , la ciudad adoleció de una carencia casi total de equipamiento urbano. El hecho de que fuera en ese lapso en que hiciesen su aparición o se consolidaran el alumbrado, los cuerpos del orden público, la distribución de agua, el correo, el Cuerpo de Bomberos, las atenciones médicas y farmacéuticas y el hospital civil, conduce a pensar que las limitaciones de sus habitantes constituían una realidad secular que, sin embargo, fue mejorada apenas sensiblemente. En sentido general, las condiciones que los caracterizaron fueron peno- VDPHQWH GHÀFLHQWHV 8Q SDWUyQ GHVDIRUWXQDGR TXH FRPSDUWLHURQ IXH TXH HO $\XQWDPLHQWR QR WHQtD XQD FDQWLGDG GH LQJUHVRV VXÀFLHQWH \ FRQVWDQWH TXH permitiera cubrir sus gastos. Pero considerados a largo plazo, sin duda repre- VHQWDURQ XQ DYDQFH VLJQLÀFDWLYR HQ HO HQIUHQWDPLHQWR GH QHFHVLGDGHV EiVLFDV no obstante los problemas continuados que impusieron límites severos a su calidad. El alumbrado, como servicio ligado a las necesidades colectivas, ya se encontraba instituido en 1874, aunque en forma precaria, dada la escasez de luminarias y las limitantes que se derivaban de su mantenimiento. La ilu- minación pública era brindada hasta las cuatro de la madrugada por faro- les provistos por el Ayuntamiento, pero a pesar de ser sostenida a partir de un gravamen al sector comercial, no llegó a adquirir niveles aceptables de HÀFLHQFLD Sus debilidades fueron muchas. Una de ellas era la ubicación de los fa- roles, que no resultaba la más adecuada. Aparentemente, en sus inicios, tal emplazamiento no correspondía a una decisión unilateral del Cabildo sino
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