Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 179 Antonio de Padua, Nuestra Señora del Carmen —patrona de la Parroquia Mayor—, Nuestra Señora del Rosario, Nuestra Señora de las Mercedes y La Inmaculada Concepción eran sacadas en procesión por las calles del entor- no parroquial respectivo: La Altagracia, San Antonio y Nuestra Señora del Carmen partían desde los templos bajo su advocación; San José desde la iglesia de la Altagracia; Nuestra Señora del Rosario desde la iglesia de la Altagracia y la Iglesia Mayor; Nuestra Señora de las Mercedes desde la Iglesia Mayor, y La Inmaculada Concepción desde la ermita de San Antonio. Algunas de ellas eran acompañadas por una fuerza militar. La procesión de la Altagracia tenía a los jóvenes como protagonistas des- tacados e involucraba a los vecinos de las calles por donde transitaría, quienes ODV OLPSLDEDQ \ HPEHOOHFtDQ /D SURFHVLyQ GH ODV ÉQLPDV R GH ÀQDGRV HUD muy particular, pues consistía en un recorrido desde las parroquias Mayor, La Altagracia y El Carmen —ocasionalmente, en el caso de esta última— has- ta las tumbas de parientes de los asistentes en el cementerio, al término de la misa mayor o solemne de réquiem, siempre concurrida, que se celebraba en esos templos la mañana del 2 de noviembre de cada año, Día de los Fieles Difuntos. Ya en el camposanto, tenían lugar responsos rezados. La procesión del Sagrado Corazón de Jesús (19 de junio) salía desde la iglesia de la Altagracia y la Iglesia Mayor y formaba parte del octavario que le era dedicado. La caracterizaban los altares y adornos colocados en las vías por donde transitaba, particularmente la calle de La Barranca. &RUSXV &KULVWL DXQTXH ÀHVWD PRYLEOH FRLQFLGtD JHQHUDOPHQWH FRQ ODV ÀHVWDV GHO 6DJUDGR &RUD]yQ GH -HV~V VDOLHQGR LQFOXVR VXFHVLYD R FRQMXQ - tamente sus procesiones, por lo que se coordinaban con la Hermandad del Sagrado Corazón de Jesús. A esta festividad, una de las más solemnes y de mayor trascendencia en la liturgia de la Iglesia Católica, estaba consagrado un octavario en ambas parroquias, con misas rezadas, de primera comunión, can- tadas y vísperas, y sendas imponentes procesiones del Santísimo Sacramento (o Su Divina Majestad) desde ellas, y en las que podían contarse 9, 12 y hasta 15 altares o descansos —prohibidos por la curia en 1914— por las calles que recorrían. En particular, los vecinos de la calle de La Barranca la acompaña- EDQ FRQ ODV ÀHVWDV GH /XSLQD XQ PDVFDUyQ GH SURD HQFRQWUDGR HQ ODV FRVWDV de Puerto Plata que ostentaba grabado ese nombre, el cual fue convertido en una muñeca a la que se vestía y se « bailaba». No se ha determinado la fecha en que se inició esta celebración, pero se sabe que en 1886 fue suspendida por razones hasta ahora desconocidas, siendo reiniciada en 1912. Advocaciones a las que no se dedicaban novenas eran sacadas en pro- cesión ocasionalmente, como San Rafael y el Patrón Santiago. San Isidro
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