Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 145 8OLVHV +HXUHDX[ FRQVROLGy VX SRGHU D SDUWLU GH XQD YH] VDFy GHO HVFHQDULR SROtWLFR D /XSHUyQ (VWH SHUtRGR VH H[WHQGLy KDVWD PRPHQWR HQ TXH WRGRV ORV IDFWRUHV FRQÁXtDQ HQ VX FRQWUD OD RSRVLFLyQ SROtWLFD VH IRU - talecía, las potencias imperiales sentían que el poder absoluto del dictador era un obstáculo para sus intereses, y, el mismo costo político de su aparato SROtWLFR OOHYDURQ DO SDtV D XQD FULVLV ÀQDQFLHUD VLQ SUHFHGHQWHV (VWRV IDFWRUHV se conjugaron y culminaron con su ajusticiamiento el 26 de julio de 1899. (O GHVDVWUH GH OD SROtWLFD ÀQDQFLHUD 'HVGH VX QDFLPLHQWR HO (VWDGR GRPLQLFDQR SDGHFLy GH XQD FULVLV ÀQDQ - ciera endémica. La reciente nación se caracterizó por las luchas internas entre ORV FDXGLOORV \ OD SREUH]D VRUSUHQGHQWH GHO ÀVFR /RV JRELHUQRV OHJDOHV R LOH - gítimos e ilegales que asumieron el control del Gobierno dominicano surgido del grito de libertad el 27 de febrero de 1844 tenían un común denominador: la falta de dinero. Para solucionar esta carencia permanente de fondos, los presidentes de turno utilizaron tres mecanismos: la emisión de dinero sin respaldo; los bonos o vales del estado, que cada vez estaban más desprestigiados; y los préstamos D QDFLRQDOHV R H[WUDQMHURV En el siglo XIX %XHQDYHQWXUD %iH] \ 8OLVHV +HXUHDX[ IXHURQ ORV SUHVL - GHQWHV TXH PiV DUUXLQDURQ DO ÀVFR (O OtGHU URMR %iH] IXH XQR GH ORV TXH PiV utilizó la emisión de inorgánicos, y fue también el primero en endeudar el país a empresas internacionales, con el empréstito Hartmont que, además de oneroso, fue una gran estafa. 8OLVHV +HXUHDX[ KHUHGy HVWH HVWDGR FDODPLWRVR \ OR DJUDYy D~Q PiV FRQ el costo de su aparato político, que era costoso no solo en los planos humano y PRUDO VLQR WDPELpQ ÀQDQFLHUR /D SROtWLFD GHO GLFWDGRU GH PDQWHQHU XQD pOLWH en la administración pública con el privilegio de utilizar sus posiciones para EHQHÀFLR SHUVRQDO HO XVR GH GiGLYDV HFRQyPLFDV SDUD FRPSUDU OHDOWDGHV HQ OD SREODFLyQ \ ÀQDOPHQWH HO XVR SHUVRQDO GH ORV UHFXUVRV GHO (VWDGR DJUDYDEDQ la situación de ruina que padecía el Estado. La necesidad de dinero era permanente. Lilís recurrió a los préstamos allí donde hubiese alguna posibilidad. Primero recurrió a las llamadas Compañías o Juntas de Crédito. Las más utilizadas fueron las de Puerto Plata, Monte Cristi y Santiago. Parece ser que el dinero proveniente de estas empresas era XWLOL]DGR SDUD HO ÀQDQFLDPLHQWR GH ORV D\XQWDPLHQWRV 3HUR DGHPiV GH HVWDV FRPSDxtDV +HXUHDX[ UHFXUULy D ORV SUpVWDPRV LQGLYLGXDOHV SDUD DFWLYLGDGHV personales o del Gobierno. Los principales prestamistas eran Cosme Batlle, Tomás Cocco, Pedro Lluberes, I. Mendel y Juan Bautista Vicini, entre otros.
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3