Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

136 Ulises Heureaux, el dictador de la modernidad positivista FXEDQD RIUHFLpQGROH ODV PD\RUHV IDFLOLGDGHV H[RQHUDFLyQ GH ORV GHUHFKRV arancelarios para la importación de maquinarias e implementos de trabajo; IDFLOLGDGHV HQ HO SDJR GH ORV GHUHFKRV GH H[SRUWDFLyQ \ ÀQDOPHQWH OH RIUHFtD toda suerte de privilegios para la obtención de las tierras. Se calcula que en 10 años, 1870 a 1880, habían llegado unos 4,000 cubanos entre inversionistas, técnicos y trabajadores; se habían instalado unos 40 ingenios mecanizados con una inversión de más de seis millones de dólares. Con la inyección de capitales, el azúcar desplazaba al tabaco. Si tomamos los años 1880-1883, se SXHGH FRPSUREDU TXH HO D]~FDU UHLQDED (Q VH H[SRUWDURQ TXLQ - WDOHV GH D]~FDU FRQWUD GH WDEDFR < \D SDUD ODV H[SRUWDFLRQHV GHO dulce ascendieron a 235,322 contra 81,374 de la hoja aromática. 13 /D H[SORVLyQ GH OD SURGXFFLyQ D]XFDUHUD HVWXYR DFRPSDxDGD GHO UHQDFHU GHO FRPHUFLR LPSRUWDGRU \ H[SRUWDGRU 3DUD VH KDEtDQ LQVWDODGR HQ HO país 7 líneas navieras de diversas nacionalidades, a saber: Línea Alemana y Línea Clyde de capital norteamericano, Línea Mala Real de capital inglés; la Línea Española de las Antillas; Línea Trasatlántica francesa; Línea Inglesa Liverpool y la Línea Inglesa Southampton. Los principales concesionarios de estas líneas eran los Hermanos Ginebra, Cosme Battle y Heinsen y Co. /D UHDFWLYDFLyQ GHO FRPHUFLR WUDMR FRQVLJR XQD PD\RU GLYHUVLÀFDFLyQ GH SURGXFWRV GH H[SRUWDFLyQ <D QR VROR VH H[SRUWDEDQ ORV FXDWUR SURGXFWRV tradicionales: café, cacao, tabaco y azúcar, sino que se incorporaron otros pro- ductos como el aguardiente, la miel de abeja, racimos de plátanos, ron, cocos secos, astas de res, campeche, cedros, conchas de carey, entre otros. El país vivía el frenesí del bienestar económico. La reactivación de la economía atrajo nuevos capitales. Llegaron inversionistas de Italia, España, Estados Unidos y Francia, entre otros. Llovían las solicitudes de concesiones. El régimen de Lilís las otorgó. Solo en los años 1884 y 1885 se hicieron 20 con- FHVLRQHV TXH LEDQ GHVGH OD LQVWDODFLyQ GH IiEULFDV GH ÀGHRV \ MDERQHV KDVWD OD H[SORWDFLyQ PLQHUD 8QD GH ODV PiV LPSRUWDQWHV IXH OD RWRUJDGD HQ para la instalación en el país de las compañías Samaná Bay Fruit Company y Romana Bay Fruit Company, ambas dedicadas al cultivo del guineo a gran HVFDOD SDUD OD H[SRUWDFLyQ Estaba claro que había surgido una nueva clase dominante integrada SRU ORV LQGXVWULDOHV D]XFDUHURV HO FRPHUFLR H[SRUWDGRU \ ORV LQYHUVLRQLVWDV H[WUDQMHURV <D QR HUDQ ORV WUDGLFLRQDOHV KDWHURV \ WDEDFDOHURV /DV WLHUUDV GH los primeros fueron dedicadas al cultivo del azúcar, y los segundos, si bien mantenían poder económico, habían perdido la hegemonía política. La mar- ginación fue su signo, por eso se convirtieron en los opositores naturales de la dictadura de Lilís.

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