Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 113 elementos que se manifestaron en la puesta en práctica del decreto y que han contribuido a que se enrostren a Meriñfo serias acusaciones. En primer lugar, es bien cierto que Meriño instauró una dictadura y que en la aplica- FLyQ GH GLFKR GHFUHWR VH FRPHWLHURQ DOJXQRV H[FHVRV \ DEXVRV (Q VHJXQGR lugar, no es menos cierto que detrás del decreto se hallaba la mano siniestra GH 8OLVHV +HXUHDX[ TXLHQ WXYR EDMR VX PDQGR OD DSOLFDFLyQ GHO PDQGDWR y, amparándose en este, cometió todas clases de intolerancias y desafueros. ,QFOXVR VH DÀUPD TXH 0HULxR DXQ TXHULpQGROR QR SXGR HYLWDU PXFKRV GH esos desmanes, como fueron los asesinatos de los sublevados en Neiba. 80 Esos hechos, según algunos estudiosos, eclipsaron todo lo positivo que pudieron tener el gobierno y la persona de Meriño. 81 Esa posición va demasiado lejos. 1R VH TXLHUH H[RQHUDU FRQ HOOR GH WRGD FXOSD D 0HULxR (O FXUD SUHVLGHQWH DF - tuó en esas circunstancias con sentido real. De lo contrario, su suerte hubiese sido otra. En la política dominicana de ese entonces actuar como un liberal europeo, como el caso de Ulises Francisco Espaillat, era soñar y eso llevaba al IUDFDVR \ SRU WDQWR GHVSHUWDU IXHUD GH OD 3UHVLGHQFLD 1R VH MXVWLÀFD FRQ HVWR que el pueblo dominicano estaba llamado a vivir bajo el despotismo como pensaron muchos. Tampoco se puede considerar al gobierno de Meriño como despótico, a SHVDU GH TXH DO DQDOL]DU VX SHQVDPLHQWR SROtWLFR SRGDPRV KDOODU DOJXQD H[ - presión que nos sugiera la adhesión de Meriño a tal tendencia de gobierno. 82 Pero a decir verdad prevalece en su pensamiento y acción como militante del Partido Azul una confesión clara de los principios liberales: «Pueblo, tú solo eres grande debajo del sol y no hay majestad cuando te rodeas de los resplandores de tus derechos que ejercitas en orden a todo bien, a todo pro- greso. Ya no eres el siervo terruño, el ilota, el paria, el eterno desheredado, el eterno mártir: la República te ha redimido, te ha hecho dueño de ti mismo, te ha devuelto tus derechos y sentado en los públicos consejos investido de so- berana personalidad». 83 $TXt VH SRQH GH PDQLÀHVWR VX DGKHVLyQ DO SULQFLSLR de la soberanía del pueblo, parte básica de la doctrina liberal y que luego en VXV FDUWDV SDVWRUDOHV HVSHFtÀFDPHQWH HQ OD ©&DUWD SDVWRUDO VREUH OD (QFtFOLFD Inmortale Dei», lo considerara como una aberración y un contrasentido. Se SRQHQ HQ HYLGHQFLD DVt ODV FRQWUDGLFFLRQHV TXH UHÁHMDED HO SHQVDPLHQWR GH Meriño en el orden político. En otro lado decía: «Las instituciones son el único poder de la República: el pueblo es el único soberano y los gobiernos no serán ya más que los servidores de los intereses legítimos de este y los guardianes y ejecutores de aquellos». 84 3DUHFH TXH DO 0HULxR SROtWLFR VH OH ROYLGy TXH GHEtD WDPELpQ VHU ÀHO D la doctrina de la Iglesia y que esta sostenía que la «soberanía descansaba en

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