Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 111 que se llamaría «Banco de Santo Domingo» con un capital de 500,000 pesos. «Esta institución, dice Julio C. Estrella, se organizó en la forma de sociedad anónima, y también fue capacitada para realizar emisiones de billetes hasta el doble del capital en metálico que tuviera en caja». 68 Las negociaciones en- comendadas a Luperón con el banquero Augusto Blondot fueron aprobadas, pero no se materializaron. La muerte de este impidió la ejecución del proyecto y aunque se siguió en negociación con su hijo, el mismo quedó en el papel. 69 Luperón atribuyó su fracaso a la intervención de las casas de créditos que REWHQtDQ SLQJHV EHQHÀFLRV HQ VXV QHJRFLDFLRQHV FRQ HO (VWDGR ©'HVSXpV GH VHU DSUREDGR \ VDQFLRQDGR HVWH FRQWUDWR VH DSOD]y LQGHÀQLGDPHQWH GDGDV las aviesas versiones de los que formaban la compañía de préstamos en la capital, oponiéndose a toda institución de crédito al Estado, como no fuese la de ellos». 70 Por otra parte, se dio gran impulso a la educación, las artes y la cultura. Así, mediante la resolución No. 1916, se establecieron escuelas superiores en Azua, La Vega, El Seibo, Samaná yMonte Cristi. 71 Se crearon, también, en cada FRP~Q MXQWDV GH DUWHV \ RÀFLRV 72 Meriño, preocupándose por la formación y educación de los soldados, dictaminó que «bajo la dirección de los coroneles y comandantes se establecerá en cada batallón una escuela y academia en que los soldados, cabos y sargentos, además de adquirir la instrucción mi- litar necesaria, aprendan a leer, escribir y contar». 73 Se dieron facilidades a los periódicos estableciéndose una subvención mensual de «20 pesos a todo periódico que se publique semanalmente; de diez pesos, al que se publique quincenalmente; y de cinco pesos, al que solo se publique una vez al mes». 74 Sin lugar a dudas, esas ejecutorias, junto a otras, eran necesarias en el país y, por tanto, dieron un carácter positivo al gobierno de Meriño. Luperón hizo un reconocimiento a la labor realizada por él en los órdenes de las relaciones H[WHULRUHV OD HGXFDFLyQ \ OD MXVWLFLD SHUR UHÀULpQGRVH D OR HFRQyPLFR VHxDOD - ba que «las entregas generales de las aduanas de la República durante los dos años de gobierno del doctor Meriño, llegaron a cerca de tres millones de pe- sos, en los cuales se esperaban considerables economías; pero lejos de tal cosa, DO WHUPLQDU HO *RELHUQR VX PDQGDWR VH YLR TXH GHMDED XQ GpÀFLW GH GRVFLHQWRV setenta mil pesos, lo que prueba que tuvo poco conocimiento del empleo de las rentas públicas». 75 ¢3RU TXp FHUUy FRQ GpÀFLW VX DGPLQLVWUDFLyQ" ¢3HUPLWLy OD FRUUXSFLyQ" 1R VH SRVHHQ ORV VXÀFLHQWHV HOHPHQWRV GH MXLFLR SDUD GDU XQD respuesta a esas interrogantes. Sin embargo, Jimenes Grullón, en su 6RFLRORJtD política dominicana, considera que el secretario de Estado de Hacienda y Comercio del gobierno de Meriño, Rodolfo R. Boscowitz, hizo manejos turbios \ FLWDQGR D 5XÀQR 0DUWtQH] DÀUPD ©6X KRQUDGH] FRQ HO PDQHMR GH ORV IRQGRV

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