Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
98 Los regímenes del Partido Azul lucha contra Báez en estos términos: «Yo sé muy bien que Ud. trabaja sin descanso por la ruina del traidor de la patria y por la destrucción de la igno- UDQFLD FUDVD GH QXHVWURV SDLVDQRV HQ ORV SHULyGLFRV H[WUDQMHURV 6p WDPELpQ OD GLÀFXOWDG TXH KD\ KR\ PiV TXH QXQFD SDUD KDFHUORV FLUFXODU HQ OD 5HS~EOLFD pero lo que quizás Ud. no sabe es la gran cantidad de correspondencia que de propósito he hecho llegar a todos los pueblos del Cibao, para contrariar lo que hoy sucede; y lo que verdaderamente me atormenta es la indiferencia de esos patriotas, que según parece se cuidan muy poco o nada de su independencia política y solamente cuando tengan el despotismo encima, cuando de dueños pasen a ser siervos, cuando de empleados pasen a ser vagos; y cuando de pro- pietarios pasen al servilismo será que nos darán crédito y procurarán conocer su ignorancia, lo que creo no dilatará». 34 Aunque se quejaba Luperón de la inclinación de ciertos sectores sociales a negociar con los Estados Unidos y su indiferencia y poco entusiasmo en la OXFKD SROtWLFD FRQWUD %iH] FRQWLQXDED H[SUHVDQGR OR VLJXLHQWH Cuando yo a pesar de cuantas intrigas y calumnias se han pasado para dividirnos quise sin embargo la unión, era para ver si podíamos evitar lo que hoy sucede, pero yo me engañaba grandemente, todos han tenido la misma intención de negociar con los yankees, y con PX\ SRFDV H[FHSFLRQHV SXHGR GHFLU FRQ 8G \ HOORV QXQFD KH VLGR traidor de mi patria, ni menos partidario de venta de Samaná, mu- chos hay hoy que dirán lo contrario si Báez no le da salvoconducto pero yo estoy y estaré siempre fuera de la patria, antes que consentir en la vergüenza horrible de enajenación de ninguna parte de nuestra SDWULD PH SUHSDUR D OD JXHUUD FRQWUD WRGD LQYDVLyQ H[WUDQMHUD DXQ - que yo soy el que menos debiera ocuparme por unos compatriotas infames, y por una patria tan indigna, los primeros por desacredi- tarme con la grosera propaganda de que quería establecer la guerra de castas, solamente porque no me prestaba como instrumento a la memorable venta de Samaná y la segunda por pregonarme de pira- ta ante las naciones del mundo autorizándolas a que me ahorcaran como un malvado, solo porque odio y le hago la guerra a un traidor, meticuloso mariscal español. Una solemne mentira y una vil ruin- dad. Gracias a la Inglaterra que si bien ahorca a todos los piratas al PHQRV QR VDEH FRPHWHU LQMXVWLFLDV WDQ H[WUDYDJDQWHV 35 Ante los planes de Báez la respuesta de los Estados Unidos no se hizo esperar por lo que enviaron una Comisión a investigar la opinión pública con
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