Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 97 $QWH HVD VLWXDFLyQ %iH] UHDOL]y ODV GLOLJHQFLDV SHUWLQHQWHV SDUD OD DQH[LyQ de la República Dominicana a los Estados Unidos ante las cuales Luperón y los azules se convirtieron en foco de oposición y resistencia, viéndose sus acciones fracasadas frente al poder militar de Báez. Fue en ese gobierno de Buenaventura Báez, no obstante, cuando con más fuerza se manifestó el sentido nacionalista de Gregorio Luperón, jefe del Partido Azul. En ese sentido, Santiago Castro Ventura, uno de los más impor- tantes analistas modernos de la vida y obra de Gregorio Luperón, consigna que este «no tenía potencias favoritas para enfrentar, estaba en pie de lucha contra cualquier sector poderoso que pretendiese mancillar el territorio nacio- nal y todo el ámbito antillano». 31 Al oponerse al proyectodeventade Samanápor partedeBáez, Luperón, en su condición de general de división y jefe del Poder Ejecutivo de la Revolución Dominicana, consideraba en mayo de 1868 que «Buenaventura Báez desde el año 1844 ha sido un traidor a su Patria, por haberla constantemente puesto en venta en los mercados de Europa, continuando hasta la fecha su política LQIHUQDO RIUHFLHQGR OD EDKtD GH 6DPDQi DO *RELHUQR GH :DVKLQJWRQ PLHQWUDV por otra parte ningún servicio ha prestado a la República cuando ha corrido SHOLJUR VX ,QGHSHQGHQFLD VLQR TXH DQWHV ELHQ KD DX[LOLDGR \ VHFXQGDGR D sus opresores. En virtud de las facultades de que me hallo investido, Decreto: Artículo Único: Buenaventura Báez queda puesto fuera de la ley. Mando a todas las autoridades, civiles o militares, arrestarlo y pasarlo por las armas, XQD YH] LGHQWLÀFDGD VX SHUVRQDª 32 3URVLJXH DÀUPDQGR &DVWUR 9HQWXUD TXH ©OD FRQIURQWDFLyQ HVWDED SODQ - teada, por un lado, el bando parricida tratando de reiterar sus anhelos no solo de vender a Samaná, sino toda la patria, con la posición adversa del bando patriótico que desde Duarte a Luperón siempre se empeñó con esmero por enfrentar a esos sectores fementidos. Báez, yanquis y españoles estaban cons- cientes que Luperón era un gran estorbo para los planes de atentar contra OD H[LVWHQFLD GH OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD SRU HVR OR WHQtDQ WDQ SUHVHQWH (Q cambio, en el ámbito revolucionario el panorama eramuy desolador, Luperón, Cabral y Pimentel los líderes político militares tenían diferentes enfoques so- bre la situación, Cabral con gran resentimiento sobre los demás porque no le acompañaron en su aventura liquidacionista con Samaná. La lucha contra el baecismo sería muy fragmentada, aspecto que le otorgaba grandes ventajas al tirano, que a partir de 1869 contaría con el apoyo logístico de la poderosa Marina de Guerra de los Estados Unidos». 33 En ese sentido, un tanto desalentado, comunicaba Luperón el 10 de GLFLHPEUH GH D -RVp *DEULHO *DUFtD ODV GLÀFXOWDGHV TXH SUHVHQWDED HVD
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