Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 95 el pueblo, rojo, hablaban dos idiomas distintos, y la concepción del mundo y de la realidad política que tenían los azules no correspondía a la realidad dominicana. Tenían muchas y hermosas ideas, pero no tenían pueblo». 25 Báez llevaba cierta ventaja sobre sus opositores azules, debido a sus FRQGLFLRQHV SHUVRQDOHV \ D VX H[SHULHQFLD HQ HO DUWH GH JREHUQDU HQ XQ SDtV atrasado y pobre como era la República Dominicana de entonces. En ese sen- tido certeramente señala Frank Moya Pons que «al terminar la guerra de la Restauración él era el único líder político reconocido a escala nacional por haber sido Presidente dos veces. Los restauradores, por su parte, no tenían un solo líder nacional, sino muchos líderes regionales que comulgaban con las ideas liberales pero que no podían coordinar rápidamente sus acciones políticas en aquellos tiempos en que las comunicaciones eran prácticamente LQH[LVWHQWHV HQ HO SDtV (O VLVWHPD GH GLUHFFLyQ SROtWLFD GH %iH] GHVFDQVDED HQ la red de lealtades personales que él como único caudillo de su partido había desarrollado en el curso de los años. Mientras que el sistema de dirección política de los azules descansaba en la capacidad de sus líderes para llegar a acuerdos entre ellos mismos a través de consultas informales, cosa que era sumamente inconveniente a la hora de tomar decisiones y que los colocaba en una relativa desventaja operativa frente a los rojos». 26 A pesar de eso, Pedro Francisco Bonó consideraba que de hecho era di- fícil encontrar una real diferenciación entre rojos y azules. Decía él: «No se podrá nunca hacer una estadística correcta del número de individuos que componen el partido rojo o azul en una época determinada, para saber cuál de los dos tiene mayoría. Tal azul de hoy, por ejemplo, a quien quiten el empleo o posición de que goza, mañana será rojo; y tal rojo de ayer a quien den dicho empleo o pensión, en seguida se hará azul. No debe admirar ni escandalizar cosa tan abstrusa, porque en todos los tiempos esto siempre ha sucedido en los sistemas personales, y desde luego entra en los fenómenos constantes de modo de ser de las personas sometidas a ese régimen. Sucederá esto por tanto en el porvenir y sucederá también que, en el fondo de las opiniones de dicho rojo o azul repentino, quede una reminiscencia, un pie de levadura o IHUPHQWR GH OR TXH IXH 6XFHGH LJXDOPHQWH TXH KD\ LQÀQLWRV URMRV R D]XOHV TXH VRQ ÀUPHV HQ VX RSLQLyQ XQRV SRU FDUiFWHU RWURV SRU WHUTXHGDG RWURV por convicción, los más por falta de ocasión para pecar, y los hay que solo han transigido y transigen por amor a la patria. Estos últimos son muy es- casos, como generalmente son los hombres muy virtuosos». 27 Como puede desprenderse del agudo análisis de Bonó, el fenómeno que modernamente se ha denominado «transfuguismo» en los partidos políticos es una realidad que viene de lejos.
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