Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
452 La urbe-batey:San Pedro de Macorís de azúcar durante el último tercio del siglo XIX ». 113 Entre estos estuvieron Juan Amechazurra, fundador del ingenio Angelina, quien además creó las condiciones para que técnicos y capitalistas cubanos se trasladaran a San Pedro de Macorís; Santiago Mellor, los señores Solau y Padró, Salvador Emilio Ross, los señores Castro y Mola, Juan Fernández de Castro, Lorenzo Zayas Bazán, Pedro Carrión Peñate, Luis Felipe Aza, Pedro Mir (Pipe) y Santiago Rojo. 114 Los puertorriqueños llegaron a San Pedro de Macorís en dos oleadas, IXQGDPHQWDOPHQWH GHELGR D OD FULVLV GH OD LQGXVWULD DJURH[SRUWDGRUD TXH VXIULy 3XHUWR 5LFR D ÀQDOHV GHO VLJOR XIX , y favorecida por la crisis que para esa misma época presentó la industria azucarera dominicana, que produjo una baja de los salarios en ese sector, lo que a su vez provocó la escasez de braceros nativos. Los puertorriqueños fueron los primeros en llegar, se- guidos de los cocolos. 115 Los primeros braceros los trajo Juan Serrallés a su ingenio en 1883, eran 37. 116 La segunda oleada llegó de la mano de la Ocupación Militar nortea- mericana de 1916, de la quiebra del sector agroproductor de azúcar como resultado de la caída de los precios debido a la recuperación de los campos de remolacha en Europa y la compra de los ingenios más importantes por parte de la Cuban Dominican Company. Esta situación posibilitó la llegada de técnicos puertorriqueños. Según Humberto García Muñiz, «a no juzgarse apta la mano de obra puertorriqueña se empezó a sustituir, en la última década del siglo XIX , por una inmigración golondrina de cocolos», que en su mayoría provenían de las colonias británicas, francesas, holandesas y danesas de la Antillas Menores. 117 Al mismo tiempo que comenzaron a escasear los braceros puertorrique- xRV \ QDWLYRV VH SURGXMR XQD FDtGD GH ODV H[SRUWDFLRQHV GH D]~FDU GH 6W /XFtD St. Vicent, St. Kitts-Nevis, Jamaica, Montserrat, Dominica, Antigua, Tórtola, Grenada, al punto que en algunas de ellas la industria azucarera prácticamen- te desapareció, como en Tórtola, Grenada, Montserrat, Dominica y St. Vicent. Lo que tuvo como efecto una llegada masiva de los braceros de las Antillas Menores, los llamados cocolos. Al terminar la primera década del siglo XX , los trabajadores, mayormente súbditos británicos, procedentes del Caribe oriental, ya constituían la mayor fuerza de trabajo en los ingenios del Este. 118
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