Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 427 las hipotecas de sus deudores. Después de la crisis de 1920, la economía y las ÀQDQ]DV GHO SDtV DVt FRPR GH &XED \ 3XHUWR 5LFR TXHGDURQ HQ PDQRV GH ORV bancos norteamericanos. 23 Fue tal la penetración en nuestro país de la Cuban Dominican Company que para 1926 esta compañía controlaba 10 de los 19 centrales dominicanos y era el más importante consorcio azucarero del país. Para esa época, las com- pañías azucareras norteamericanas acaparaban 2.8 millones de tareas de las mejores tierras agrícolas de la isla. En 1925, solamente 932,834 tareas estaban sembradas de caña, el resto al pastoreo de bueyes o para evitar que fuesen ad- quiridas por otras compañías. Así las centrales se convirtieron en verdaderos enclaves independientes que casi no pagaban impuestos, tenían sus vales y ÀFKDV VX SURSLD SROLFtD \ VX SURSLR VLVWHPD VRFLDO 24 L OS INGENIOS DE S AN P EDRO DE M ACORÍS En noviembre de 1876 visitó San Pedro de Macorís, por primera vez, el cubano Juan Amechazurra. Para esa época, nos dice Quiterio Berroa Canelo: (VWD FLXGDG HUD XQD LQVLJQLÀFDQWH DOGHD GH ODEUDGRUHV PRQWHURV \ pescadores; que, para usar las mismas palabras de Amechazurra, copiadas de una carta que me dirigió en 1894, y que conservo como un tesoro, fue ayer, el 9 de enero de 1879 cuando el vapor escapado por las fauces del silbato, anunciaba a la República que la común de San Pedro de Macorís, entraba en el período de gestacion. 25 A la llegada de Amechazurra solo había en la común unas 50 tareas FXOWLYDGDV GH FDxD HQ OD ÀQFD GH 0DQXHO $VFHQVLyQ 5LFKLH] FX\R WUDSLFKH movido por fuerza animal, apenas producía unos 100 quintales de azúcar moscabada y algunas latas de melao. Esta situación mejoró considerablemen- te cuando Amechazurra compró los terrenos del paraje El Higo, ubicados en la margen oriental del río Higuamo, a 10 kilómetros de San Pedro de Macorís, donde planta la caña traída de Cuba, la cual se desarrolló en forma óptima. Amechazurra introdujo en San Pedro de Macorís y en la región Este del país la máquina de vapor, uno de los últimos adelantos de la revolución industrial inglesa. Además, hizo posible la llegada a nuestros puertos de los vapores de la compañía Sobrinos de Herrera. 26
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