Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

403 Historia general del pueblo dominicano D /D 5RPDQD (Q UD]yQ GH HVD H[WHQVLyQ GH ODV RSHUDFLRQHV OD ,QIDQWHUtD GH Marina procedió a aplicar el terror, al igual que en otros territorios. La res- puesta de los lugareños fue al parecer generalizada. Proliferaron en primer lugar las partidas de todo tipo, desde las más elementales que respondían al imperativo de la defensa de la vida hasta las que tenían perspectivas más amplias. No parece que se reprodujese la motivación política inicial de la zona FHQWUDO GH OD LQVXUJHQFLD FRQ H[FHSFLyQ GH DOJXQRV Q~FOHRV TXH VH UHRUJDQL - zaron en medio de la escalada de violencia, integrados en buena parte por veteranos de las operaciones anteriores. Entre las numerosas cuadrillas que se conformaron en la zona sobresalió OD GH )pOL[ /DXUHDQR &KLTXLWR SRU DWHQHUVH D XQ IRUPDWR KRQRUDEOH \ FRQ tinte patriótico. Algunos de sus integrantes habían estado encuadrados en el núcleo dirigido por Marcial Guerrero, quien asaltó la cabecera municipal y la retuvo durante varias horas. Algunos de los seguidores de Guerrero y Laureano habían tomado parte en la campaña de Evangelista. Tras la muerte de Guerrero, en agosto de 1918, Laureano tomó la jefatura y fundamentalmen- te se atuvo a un concepto político, aunque no pudo constituir una cuadrilla de OD HQWLGDG GH ODV H[LVWHQWHV HQ +DWR 0D\RU \ FRH[LVWLy HQ PD\RU PHGLGD TXH en Hato Mayor-El Seibo con manifestaciones delictivas. 96 Así, las secciones rurales de Higüey cayeron en un estado anárquico, ya que las cuadrillas que respondían al esquema de la insurgencia política no pudieron encuadrar a la generalidad de los alzados e inconformes. Los bandidos y los que cayeron en actitudes delictivas inequívocas tomaron un protagonismo que no se había visto en otras partes. En Hato Mayor las parti- das de bandidos eran a veces liquidadas por los propios insurgentes, algo que no aconteció en Higüey. Más bien, fue característica una mayor imbricación HQWUH EDQGLGRV \ OXJDUHxRV SDFtÀFRV H LQFOXVR OD UHFDtGD GH DOJXQRV GH HVWRV últimos en planos del bandidaje. En Higüey sobrevino una desordenada presión sobre habitantes de todas ODV FRQGLFLRQHV VRFLDOHV VRPHWLGRV D LQFRQWDEOHV VHFXHVWURV DVDOWRV H[WRUVLR - nes y violaciones. José Piña (Cortico) fue uno de los tantos alzados de relieve TXH GHJHQHUDURQ HQ HO EDQGROHULVPR GHGLFDGR MXQWR D VXV KRPEUHV D H[WRU - sionar a todos, en primer lugar a los moradores pobres, cometer crímenes y practicar secuestros y violaciones. 97 $ SHVDU GH QR VHU FRP~Q OD H[LVWHQFLD GH grandes cuadrillas, como las de Hato Mayor y El Seibo, la Infantería de Marina tuvo que realizar incursiones punitivas sobre las aldeas durante esos años, al grado de que por momentos la confrontación alcanzaba tintes horrorosos. A diferencia de la zona de Hato Mayor, en Higüey las partidas de bandi- dos fueron más grandes y sus acciones tuvieron mayor duración. Incluso los

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3