Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
402 La resistencia rural /RV QRUWHDPHULFDQRV LQWHQWDURQ WRPDU YHQWDMD GHO QXHYR FRQWH[WR SDUD OR FXDO UHLWHUDURQ RIHUWDV GH DPQLVWtD &RQ HO ÀQ GH UDWLÀFDU HVWD LQWHQFLyQ HO *RELHUQR 0LOLWDU GHFLGLy SRQHU XQ DOWR D OD FULPLQDOLGDG H[WUHPD (V SRVLEOH TXH WDO JLUR HVWXYLHUD FRQGLFLRQDGR SRU ORV H[FHVRV TXH FRPHQ]DURQ D VHU del dominio público por encima de la censura. Para transmitir una sensación FRQÀDEOH VH SURSXVLHURQ GHVFDUJDU ODV FXOSDV GH ORV FUtPHQHV HQ XQRV SRFRV RÀFLDOHV FRQ OR TXH VH SHUVHJXtD HQ UHDOLGDG XQD VXHUWH GH DPQLVWtD SRU DGH - lantado para la casi totalidad de los restantes. Solo se reconoció formalmente la culpabilidad del capitán Charles Merkel, quien fue arrestado tras una de sus SDUR[tVWLFDV JLUDV GHVSXpV GH GHQXQFLDV GH YDULRV KDFHQGDGRV HQWUH ORV FXDOHV sobresalieron Gaetan Bucher y Enrique Jiménez, cuyos trabajadores del ingenio Las Pajas sufrieron atrocidades. Ya encarcelado en un navío norteamericano, 0HUNHO IXH REOLJDGR D VXLFLGDUVH HO GH RFWXEUH GH D ÀQ GH TXH HO DVXQWR quedara «limpio». 94 Se despacharon sus fechorías con el disimulado argumento de que era descendiente de alemanes. A otros criminales se les reubicó o se OHV VDFy GHO SDtV \ VH OOHJy DO H[WUHPR GH GHVFRQRFHU OD H[LVWHQFLD GH DOJXQR que otro como el puertorriqueño Alfonso Perales, uno de los sicarios en Hato Mayor, a quien borraron de la nómina de la Infantería de Marina. 95 Aunque centenares de insurgentes se plegaron a ofertas de «presentación», los jefes no las aceptaban, al tener fresco el caso de Evangelista y la criminalidad de los meses ulteriores. Los norteamericanos trataron de mostrar una imagen consecuente, por lo cual toleraban incluso la reincidencia de insurgentes tras producirse su presentación. Más bien apostaron a que la degeneración del mo- vimiento lo llevara a su agotamiento por generación espontánea. C ONDICIONES PARTICULARES DE H IGÜEY (O WLSR GH FRPSRUWDPLHQWR DUULED GHVFULWR WXYR VX Pi[LPD H[SUHVLyQ HQ Higüey, zona que por temporadas acaparaba el grueso de las acciones y en la cual se borró, en gran medida, la separación entre bandidos y guerrilleros. En este municipio el mecanismo de formación de las cuadrillas tuvo peculiarida- des importantes en relación al que había caracterizado el núcleo entre Hato Mayor y El Seibo. Como las cuadrillas iniciales, desde época de Evangelista, H[WHQGtDQ RSHUDFLRQHV DO H[WUHPR RULHQWDO JHQHUDURQ XQ HVWDGR GH DJLWDFLyQ que les permitía reclutamientos masivos. En Higüey había procesos similares GH H[SDQVLyQ GH OD SURSLHGDG WHUUDWHQLHQWH VREUH WRGR HQ ODV ]RQDV SUy[LPDV
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