Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
387 Historia general del pueblo dominicano tónica, ordenó la ejecución de dos ingenieros norteamericanos, Stanley Miller y Paff Hawkins, quienes hacían mediciones de terrenos adquiridos poco tiempo atrás por el Central Romana, todavía en proceso de construcción. La condena a muerte, ejecutada de manera atroz, elevó el estado de miedo en la UHJLyQ D VXV FRWDV Pi[LPDV \ DO PLVPR WLHPSR FRQFLWy OD XQLÀFDFLyQ GH FUL - terios de varios actores hasta entonces dispersos, particularmente el Gobierno Militar y los inversionistas estadounidenses en la industria del azúcar. Estas instancias consensuaron posiciones en la capital del imperio. 58 El 19 de marzo Evangelista resultó gravemente herido cuando fue víctima de una emboscada tendida por infantes de marina agazapados en una «ceja» de monte en medio de una sabana. Duró semanas en estado convaleciente, las operaciones se detuvieron y el futuro de la rebelión quedó pendiente de su recuperación. Aunque las acciones se reanudaron, el caudillo quedó aba- tido con dolencias y convencido de que la guerrilla carecía de perspectiva. Se agregó a este panorama la participación de dominicanos en el dispositivo antiguerrillero. Por una parte, la creación de la Guardia Nacional presagiaba la incorporación de la nueva tropa nativa al terreno de combates. Más im- portante en lo inmediato fue la utilización de Fidel Ferrer, antiguo caudillo jimenista de El Seibo, quien mantenía malquerencias personales frente a su inveterado enemigo horacista-cacerista y decidió colaborar con el dominador H[WUDQMHUR SDUD GHUURWDUOR $ WDO HIHFWR VH FUHy EDMR VX GLUHFFLyQ XQ FXHUSR GH «cívicos» de alrededor de cuarenta jinetes bien armados. Para la jefatura de la Infantería de Marina se trató casi de una solución desesperada, que contra- venía su programa de desarme total de la población dominicana. Era el único recurso para la reducción de la insurgencia. Al parecer, las acciones de Ferrer IXHURQ ODV TXH PiV GDxR LQÁLJLHURQ D (YDQJHOLVWD De todas maneras, conscientes de la popularidad del caudillo y segu- ramente por el cálculo de que Ferrer por sí solo no lograría vencer la rebe- OLyQ ORV RÀFLDOHV QRUWHDPHULFDQRV RSWDURQ SRU OD QHJRFLDFLyQ FRQ SURSyVLWR artero. Este recurso fue sugerido por el comerciante árabe Antonio Draiby, quien se valió de su compatriota Agapito José, amigo de Evangelista y su VXSOLGRU GH DUPDV PHGLFLQDV \ SHUWUHFKRV FRQ ÀQHV SHFXQLDULRV $PERV H[WUDQMHURV SURFXUDEDQ XQD UHFRPSHQVD HQ PHWiOLFR RIUHFLGD SRU HO &HQWUDO Romana y transmitieron a Evangelista un plan por medio del cual, a cambio de la «presentación», al igual que otrora, le sería concedida la gobernación de San Pedro de Macorís y la incorporación de sus hombres a la recién creada *XDUGLD 1DFLRQDO 'RPLQLFDQD 3DUD WDO ÀQ VH WUDVODGy DO FDQWyQ GH /D 9DFD HO VDUJHQWR :LOOLDP:HVW GH OD FRPSDxtD TXLHQ VH KL]R SDVDU SRU HO WHQLHQWH FRURQHO *HRUJH 7KRUSH MHIH GH ODV RSHUDFLRQHV D ÀQ GH LQIXQGLU FRQÀDQ]D
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