Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

384 La resistencia rural por Zenón Ovando. Entre los integrantes de su tropa se hallaba RamónNatera, también ya autoinvestido con el generalato desde pocos años antes y quien comenzaba a ser conocido en toda la región. Evangelista se sumó a Goicoechea, pero mantuvo el control sobre su propia gente. En realidad el alzamiento fue protagonizado por dos tropas se- paradas e independientes que tenían un jefe supremo único, más nominal que real. Mientras Vicentico daba muestras de su interés por combatir, Chachá H[WUHPDED VX DFWLWXG GHIHQVLYD \ FDXWHORVD \D FDUDFWHUtVWLFD 52 Este último se mantenía en lugares apartados y utilizaba todo género de precauciones para evitar sufrir un ataque sorpresivo. La pasividad fue la tónica básica de este primer mes de la guerra en el Este. /D GXDOLGDG GH MHIDWXUDV \ GH YLVLRQHV H[SOLFD TXH FXDQGR *RLFRHFKHD decidió hacer su presentación ante las autoridades del Gobierno Militar, Evangelista no accediera a seguirlo. Más bien, se produjo un deslinde, desde el momento en que el segundo temía ser objeto de una traición de su antiguo superior dirigida a avalar su nueva posición. En lo inmediato, los hombres de Chachá que incluso no estaban de acuerdo con la rendición no se plantearon sumarse a Evangelista. Luego algunos de ellos lo harían. L A GUERRILLA UNIFICADA DE V ICENTICO Los inicios de la resistencia de Vicente Evangelista fueron difíciles, por VHU REMHWR GH KRVWLJDPLHQWR FRQVWDQWH SRU ODV KXHVWHV H[WUDQMHUDV )XH JD - QDQGR H[SHULHQFLD KDVWD TXH SXGR FRQVWLWXLU XQD WURSD GH GLPHQVLyQ FRQ - siderable con la cual se propuso una guerra nacional. Su objetivo declarado HUD OLEHUDU HO SDtV GHO \XJR H[WUDQMHUR 53 Al parecer, sin embargo, por lo que UHÀHUH *UHJRULR 8 *LOEHUW OH IDOWDED FRQVLVWHQFLD SDUD XQ SURSyVLWR GH HVD envergadura. Evangelista, en primer término, concedía prioridad a sus inte- reses personales. Sus actuaciones, según Gilbert, estaban reñidas con las que se debería suponer en un patriota auténtico. Tenían evidente protagonismo FHUFD GH pO VXMHWRV FDUHQWHV GH FRQGLFLRQHV PRUDOHV \ KDVWD H[FRQYLFWRV 'H todas maneras, la mayoría de los combatientes y algunos de sus ayudantes, siempre según Gilbert, eran hombres sencillos del campo, honrados y perfec- tos patriotas. (Q HO UHVWR GHO SDtV QR VH UHJLVWUy QDGD SDUHFLGR 6LQ GXGD H[LVWtD XQ marcado malestar entre una porción de los caudillos, pero estos no dieron el

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3