Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
382 La resistencia rural Batista y Calcaño se tornó en uno de los objetivos claves de los ocupantes en ORV PHVHV ÀQDOHV GH GDGD OD SUR[LPLGDG FRQ TXH RSHUDEDQ GH OD FDSLWDO Batista se aquietó, pero terminó siendo acribillado en su casa en Pajarito (Villa 'XDUWH SRU OD VROGDGHVFD H[WUDQMHUD 7RGDYtD HVWRV JUXSRV FRPELQDEDQ RUtJHQHV SROtWLFRV GH ÀJXUDV IXHUWHV en las localidades rurales con mecanismos delictivos que desdibujaban los patrones antes típicos de la rebelión crónica. Al mismo tiempo, en respuesta al vacío de autoridad, aparecían núcleos que únicamente perseguían el sa- queo en desmedro de los lugareños, sin importar sus condiciones sociales R VXV DÀOLDFLRQHV SROtWLFDV /R QRYHGRVR IXH TXH DOJXQDV GH HVWDV SDUWLGDV delictivas operaban de manera abierta, pues antes podían hacer aparición es- porádica o únicamente en horas de la noche, como los «tiznados» de comarcas cibaeñas, delincuentes nocturnos que casi siempre se pintaban las caras con un tinte oscuro. 46 A veces estas acciones guardaban relación directa con los procesos de acumulación de capital que se habían ampliado en las comarcas rurales durante los años anteriores. Algunos jefes de asaltantes reinvertían los EHQHÀFLRV HQ SURSLHGDGHV U~VWLFDV HQ ODV FHUFDQtDV GH 6DQ 3HGUR GH 0DFRUtV y Los Llanos, poblaciones de las que partía el eje de la vorágine azucarera. Ejemplo de ello fue un tal Pululo (cuyo nombre nunca se estableció), quien había estado operando al frente de una banda de secuestradores desde 1912 y acumuló dinero para tornarse en colono azucarero. 47 Algunos procedimientos delictivos se asociaban con los núcleos insur- gentes, políticos tradicionales o no, en actividades como asaltos, secuestros, H[SURSLDFLyQ GH WLHUUDV IDOVLÀFDFLyQ GH WtWXORV R H[SXOVLyQ GH OHJtWLPRV SUR - pietarios por la fuerza. (Q FDVL WRGR HO UHVWR GHO SDtV FRQ H[FHSFLyQ GHO 1RUGHVWH QR DFRQWHFtD ningún acto de resistencia de este género, señal de que esta se hallaba vincu- lada a condiciones particulares que se derivaban del escenario azucarero y de la acción de los ocupantes. En adelante los «gavilleros» tendrían que lidiar FRQ XQ UpJLPHQ H[WUDQMHUR LQÀQLWDPHQWH PiV SRGHURVR TXH ORV GRPLQLFDQRV E L FUGAZ LEVANTAMIENTO DE G OICOECHEA /D LQVXUJHQFLD GH ORV DOUHGHGRUHV GH 6DQWR 'RPLQJR QR VH H[WHQGLy KDVWD San Pedro de Macorís a causa de que los caudillos de esta última zona habían WHQLGR p[LWR HQ VRPHWHU D SUHVLyQ D ORV KDFHQGDGRV D]XFDUHURV GH PDQHUD
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