Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

376 La resistencia rural M ANIFESTACIONES INICIALES 'XUDQWH ORV GRV SULPHURV DxRV SRVWHULRUHV D OD FDtGD GH +HXUHDX[ KDVWD ÀQDOHV GH QR VH UHJLVWUDURQ DFFLRQHV UHOHYDQWHV GH OR TXH OXHJR VH FRQR - cería como gavillerismo. No quiere decir que no las hubiera, pues sin duda los motivos de descontento entre los caudillos no cesaban, sobre todo entre los que seguían solidarizados con el orden dictatorial poco antes abolido. Pero los márgenes para una acción insurreccional eran escasos mientras los círculos dirigentes urbanos dirimieran sus diferencias en las instancias regulares del Estado. Rápidamente, sin embargo, se abrió una bifurcación del grueso de los actores entre los que apoyaban a Juan Isidro Jimenes, presidente desde octubre de 1899, o a Horacio Vásquez, vicepresidente desde la misma fecha y antes presidente provisional por menos de dos meses. La mayoría de los caudillos se alinearon detrás de uno u otro, aunque durante los primeros años subsistieron TXLHQHV QR UHQXQFLDEDQ D OD UHLQVWDODFLyQ GH XQ RUGHQ LQVSLUDGR HQ +HXUHDX[ 3DXODWLQDPHQWH VH IXHURQ SHUÀODQGR FRQGLFLRQHV SDUD DO]DPLHQWRV DLV - ODGRV VREUH WRGR HQ OD PHGLGD HQ TXH VH DJUDYDEDQ ORV FRQÁLFWRV HQWUH ORV seguidores del presidente y el vicepresidente. Las primeras tentativas de insurrección se produjeron en los postreros meses de 1901 y, sobre todo, los primeros de 1902 contra el presidente Jimenes por parte de partidarios de Vásquez que no contaban con su aprobación y se coaligaban de forma alea- WRULD FRQ ÀHOHV DO OHJDGR GH +HXUHDX[ (VWRV LQWHQWRV QR SURVSHUDEDQ SRUTXH todavía las condiciones a escala nacional no les eran favorables. Por tanto, a los pocos días de iniciada la revuelta sus protagonistas se entregaban o se ocultaban. La caída del gobierno de Jimenes y la instalación del segundo gobierno de Vásquez en abril de 1902 no dieron lugar a una generalización del tipo de insurgencia crónica a causa de que los prohombres de guerra del Partido Jimenista o Bolo optaron por la rebelión a gran escala, primordialmente en su bastión de la Línea Noroeste. 33 Caudillos con liderazgo de alcance nacional, como Andrés Navarro, Demetrio Rodríguez y Desiderio Arias, no contempla- ban una acción aislada y a pequeña escala. De tal manera abrieron una guerri- lla con otra connotación, aunque tuvo componentes comunes o paralelos a los TXH OXHJR WLSLÀFDUtDQ DO ©JDYLOOHULVPRª /R PLVPR DFRQWHFLy WUDV OD FDtGD GH Vásquez en marzo de 1903: el jefe supremo, sus lugartenientes y muchos otros «generales» montaron una «revolución» contra la «revolución» que culminó en el cerco de la ciudad de Santo Domingo y la derrota rotunda, a secuela de OD FXDO GHELHURQ PDUFKDU DO H[LOLR

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