Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
338 El nacionalismo contra la Ocupación Militar,1916-1924 abandonaran la República Dominicana y que hizo factible, aunque transitoria- PHQWH XQ FDPELR HQ OD SROtWLFD H[WHULRU GH ORV (VWDGRV 8QLGRV HQ UHODFLyQ D VXV vecinos de Sudamérica, aunque en el Caribe, zona estratégica para los intereses de la potencia del Norte, la diplomacia del dólar acompañó al gran garrote, como quedó demostrado en la historia de Haití, Puerto Rico y Nicaragua. La condición de colonia mantenida en que estaba Puerto Rico desde 1898, la forma aplicada para sujetar a Cuba, limitada y amenazada en su sobera- nía con la Enmienda Platt, y lo que acontecía en Panamá relacionado con el tratado Hay-Bunau-Varilla y el control de la zona del Canal, además de la ocupación de la República de Haití desde 1915 y de la República Dominicana a partir de 1916, en medio de la gran guerra europea, resultaba una peligrosa DGYHUWHQFLD SDUD WRGRV ORV SXHEORV ODWLQRDPHULFDQRV 3HUR FRQ OD ÀUPD GHO DFXHUGR GH SD] TXH SXVR ÀQ D OD JUDQ JXHUUD \ HO GHVSORPH GH ORV SUHFLRV HQ HO mercado, así como el proceso electoral que apuntaba al establecimiento de un JRELHUQR UHSXEOLFDQR HQ :DVKLQJWRQ VXPDGR D ODV GLÀFXOWDGHV HFRQyPLFDV del Gobierno Militar por la caída de las recaudaciones aduanales, provoca- rían la apertura de un espacio que facilitaría la compactación del movimiento nacionalista, cuyo liderazgo entendió con cierta claridad la estrategia a seguir para lograr la desocupación, en dos frentes: la lucha debía desarrollarse tanto a lo interno como en otros territorios del continente. La República de Cuba, que desde 1916 se había mostrado dispuesta a secundar la lucha de los dominicanos contra la Intervención Militar, fue la primera en encabezar el movimiento de solidaridad. «Problemas políticos en Cuba y la Guerra Mundial impidieron por un tiempo los reclamos do- PLQLFDQRVª GLFH 0D[ +HQUtTXH] 8UHxD TXLHQ VH GHVWDFy MXQWR D VX SDGUH HQ OD FDPSDxD QDFLRQDOLVWD HQ HO H[WHULRU 53 3HUR DO ÀQDOL]DU HO FRQÁLFWR LQ - WHUQDFLRQDO VH GLHURQ ODV FRQGLFLRQHV SDUD LQLFLDU GHÀQLWLYDPHQWH OD OXFKD SRU OD GHVRFXSDFLyQ \ HO SDWULFLR FXEDQR (PLOLR %DFDUGt 0RUHDX H[FODPy «Es necesario hacer cualquier cosa para que el presidente Henríquez pueda iniciar su gestión». En 1918 se establecieron los Comités Pro Santo Domingo, primero en Santiago de Cuba y en La Habana y después en otras poblaciones, dejando constituido, el 20 de diciembre, el «Centro Territorial de Veteranos de la Independencia, de Santiago de Cuba con el carácter de Comité Central». Con los recursos recaudados en esa isla, salió para Europa el presidente Francisco Henríquez y Carvajal, para denunciar en Versalles, lugar en que se discu- WtD WRGR OR UHODWLYR DO ÀQ GH OD *XHUUD 0XQGLDO OR TXH DFRQWHFtD HQ 6DQWR Domingo. 54 Así comenzó la campaña internacional para concitar el apoyo a la causa dominicana. 55
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