Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 337 /D FHQVXUD VH H[WHQGLy D ORV OXJDUHV GH UHXQLRQHV S~EOLFDV 6H GLR HO FDVR de perseguir al poeta español Francisco Villaespesa, quien había llegado al país en aquellos días, amonestándolo con frecuencia aunque se abstuvieron GH H[SXOVDUOR SDUD QR GDU PD\RU UHVRQDQFLD D VX ODERU 9LOODHVSHVD KDEtD SR - pularizado en todos los sitios que se presentaba un «Canto a Santo Domingo», tomado como bandera de protesta por los presentes. 49 Sobre este poeta español, escribió Sócrates Nolasco en 1920: «El poeta Francisco Villaespesa decide ir a la parte norte de Santo Domingo, a completar VXV REVHUYDFLRQHV >«@ (Q UHJUHVDQGR D /D 9HJD 5HDO FXPSOLy VX PLVLyQ GH arte, y al siguiente día siguió hacia Moca, en donde, luego de llegar, lo llamó HO SUHERVWH >«@ 3XHEOR \ SRHWD IXVLRQDQ FRPSHQHWUDGRV VXV VHQWLPLHQWRV aquel lo aclama y por la noche, lejos de amedrentarse, recita este un canto épico a Santo Domingo». 50 En Santiago se ordenó la prisión, después de un discurso, de Rafael César Tolentino, quien pudo escapar y embarcarse por Puerto Plata. «A partir de entonces las autoridades controlaron los recitales del poeta español y se sus- pendieron los discursos patrióticos». 51 L A C OMISIÓN N ACIONALISTA EN EL EXTERIOR Américo Lugo, líder de la resistencia nacionalista en el período de la 2FXSDFLyQ 0LOLWDU QRUWHDPHULFDQD UHÀULpQGRVH DO VXUJLPLHQWR GHO 3DUWLGR Nacionalista de Puerto Rico en 1922 y citando a su presidente Federico Acosta Velarde, cuando llamó a sus correligionarios a combatir el enemigo en el in- WHULRU \ UHVLVWLU HQ HO H[WHULRU SRU VHU OD UHVLVWHQFLD HO FDPLQR SDUD HO WULXQIR de la causa independentista, puso en duda el triunfo de Santo Domingo y H[SUHVy ©£$\ RMDOi IXHUD YHUGDG TXH HQ 6DQWR 'RPLQJR KXELHVH WULXQIDGR OD resistencia! La resistencia evitó, es cierto, muchos males; pero la tristemente célebre Junta Consultiva, los serviles “representativos” y los pocos patriotas jefes de partidos dieron al suelo con la honra y la soberanía de la República, anulando en gran parte la resistencia del pueblo». 52 Si la conclusión a que llegó el líder nacionalista es cierta, esta no invalida la lucha del pueblo dominicano para lograr su independencia y soberanía, más bien nos remite a la Ocupación Militar, a la resistencia interna y a la solida- ridad de América Latina y de sectores importantes de España, Europa y los Estados Unidos; solidaridad imprescindible para que las tropas interventoras

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3