Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
314 El nacionalismo contra la Ocupación Militar,1916-1924 los escritores y periodistas perseguidos y encarcelados, acusados de violación a la ley de censura. Entre ellos estaban Ramón Guzmán P., Oscar Delanoy, Manuel Flores Cabrera, Luis C. del Castillo, Juan Salvador Durán, Américo Lugo, Fabio Fiallo, Rafael Emilio Sanabia y Francisco Prats Ramírez. 9 De estos casos dos llamaron poderosamente la atención en la prensa internacional y provocaron la solidaridad en Europa, América Latina y los Estados Unidos: los de Américo Lugo y el poeta Fabio Fiallo. El doctor Américo Lugo fue sometido a la justicia por sus escritos en el semanario 3DWULD y en Las 1RWLFLDV \ SRU VXV FRQIHUHQFLDV HQ ODV SULQFLSDOHV FLXGDGHV GHO SDtV H[LJLHQGR la desocupación de la patria, mientras que Fabio Fiallo fue enjuiciado por sus escritos en la revista 5HQDFLPLHQWR La revista 6LQ 1RPEUH publicada por Manuel F. Cestero y varios latinoamericanos en la ciudad de Nueva York, se hizo eco de la situación de Lugo y Fiallo en 1920, con los siguientes términos: Este ilustrado dominicano, literato, jurisconsulto y ciudadano es- timable de la República Dominicana, hace poco fue sometido a un tribunal marcial por haber escrito un artículo doctrinario acerca de la ilegalidad de la ocupación norte-americana en Santo Domingo por fuerzas de los Estados Unidos de América. La prensa de los países antillanos, suramericanos, centroamericanos y de este mismo país, se ha ocupado del caso del Dr. Lugo. Junto con él fueron también sometidos al tribunal marcial el poeta Fabio Fiallo, el abogado Luis C. del Castillo y el escritor venezolano Flores Cabrera, director de la revista 5HQDFLPLHQWR A Fiallo lo condenaron a pagar multa de $2,500 y a sufrir prisión de un año en el «Homenaje» de Santo Domingo. Castillo fue sentenciado a trabajos públicos. El Doctor Lugo fue el último de los sentenciados a no sabemos qué pena. Lo único que conocemos es su escrito leído ante el tribunal marcial. Página breve, sintética, gallarda, digna y altiva como su autor. 10 La defensa de Américo Lugo, uno de los más sólidos jurisconsultos do- PLQLFDQRV DQWH HO WULEXQDO PLOLWDU IXH GH JDOODUGtD \ XQD UHDÀUPDFLyQ GHO sentimiento patriótico de los dominicanos; esa defensa estaba condensada en HO VLJXLHQWH WH[WR No estoy listo para ser juzgado. Al escribir el artículo por el cual se me imputa un delito, he entendido que cumplía un deber de domini- cano. En mi calidad de ciudadano dominicano, no puedo reconocer HQ OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD OD H[LVWHQFLD GH RWUD VREHUDQtD VLQR OD
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