Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
302 La Ocupación Militar norteamericana, 1916-1924 se recaudara más del 70 por ciento de los impuestos debidos y pagaderos, y en todos los casos el costo de la recaudación era enormemente alto, llegando a menudo hasta el 50 por FLHQWR >«@ /D PHMRU SUXHED GH OD DSOLFDFLyQ GH XQD OH\ \ VX FRUUHFWD DGPLQLVWUDFLyQ HV HO UHVXOWDGR REWHQLGR 6L ELHQ QR VH GLVSRQH GH FLIUDV H[DFWDV VH VDEH TXH ODV UHFDXGDFLRQHV de esta ley, cuando fueron administradas en su totalidad por el gobierno municipal, no ascendieron a más de $ 200,000. Las recaudaciones desde la promulgación de la nueva ley han sido las siguientes: 1918, $ 203,489.10 (parte del año); 1919, $ 630,305.25; 1920, $ 700,000 (estimado)». Mayo, «Report», pp. 994-995. 113 Fairchild, «The Public Finance», p. 472. 114 Orden Ejecutiva No. 78, 11 de septiembre de 1917; Orden Ejecutiva No. 64, 3 de julio de 1917. 115 Fairchild, «The Public Finance», p. 478. 116 Lozano, La dominación imperialista , p. 322. 117 'H KHFKR OD /H\ GH &DPLQRV KDEUtD GH FRQFHSWXDUVH FRPR XQ LQVWUXPHQWR ÀVFDO que allegó una ingente masa de recursos en dinero y especie al gasto regular del go- ELHUQR QDFLRQDO 6REUH HO PRYLPLHQWR QDFLRQDOLVWD \ HO ERLFRW ÀVFDO 6DQ 0LJXHO VHxDOD «A pesar de ser un movimiento predominantemente urbano y de su inicial indiferencia hacia los reclamos de la población rural, eventualmente los nacionalistas dominicanos empeñados en el retiro de las fuerzas de ocupación tuvieron que tomar en consideración OD RSRVLFLyQ D ODV PHGLGDV WULEXWDULDV GHO *RELHUQR 0LOLWDU (Q GHÀQLWLYD HO IUDFDVR GHO Impuesto Territorial y la oposición al mismo aceleraron la crisis del régimen interventor. Lo reconociese o no, la intelectualidad nacionalista que luchó por el retiro de las fuerzas GH RFXSDFLyQ VH EHQHÀFLy GH OD LQFRQIRUPLGDG JHQHUDGD SRU OD SROtWLFD WULEXWDULD GHO Gobierno Militar, especialmente fuerte en el campo. En cierta forma, los nacionalistas se HQFRQWUDURQ HQ OD FUHVWD GH XQD ROD TXH VH RULJLQy HQ OD ]RQD UXUDOª 6DQ0LJXHO ©([DFFLyQ estatal y resistencia campesina», p. 112. 118 El cobro del impuesto a la propiedad comenzó a resultar un asunto crecientemente problemático sobre todo a partir del segundo año (1921) pues, de entrada, el Gobierno 0LOLWDU VH SURSXVR FDSWDU ÀVFDOPHQWH ORV DOWRV SUHFLRV GH PHUFDGR GH UHWDVDQ - do la propiedad inmueble, cosa que derivó en contribuciones desproporcionadamente altas cuando el mercado se desplomó en 1920-1921. Resulta interesante, en el sentido de relativizar el peso del boicot político al impuesto organizado por el movimiento naciona- lista, la carta que dirigió al gobernador Snowden el Sr. Andrés Pastoriza, presidente de la Cámara de Comercio, señalando que la resistencia general no era al impuesto sino a la injusta retasación del valor de la propiedad: «A pesar del hecho de que, por generaciones, HO LPSXHVWR LQGLUHFWR IXH HO VLVWHPD REVHUYDGR HQ HO SDtV >«@ HO FDPELR >«@ IXH DFHSWDGR GH EXHQD JDQD \ FXPSOLPHQWDGR FRQ HVStULWX H[FHSFLRQDO GXUDQWH HO SULPHU DxR >«@ 6LQ HPEDUJR GXUDQWH HO VHJXQGR DxR FXDQGR ODV YDOXDFLRQHV LQÁDGDV SRU FDXVD GH OD SURV - peridad sin precedentes creada por la guerra alcanzó su apogeo, el Gobierno contrató un FXHUSR GH WDVDGRUHV SDUD UH WDVDU WRGD OD SURSLHGDG 0XFKRV GH HVWRV HUDQ H[WUDQMHURV que no estaban familiarizados con el valor normal de la propiedad y se basaron solo en GDWRV GH ORV ~OWLPRV WUHV DxRV >«@ 3RU HVWR >«@ ORV YDORUHV UHYLVDGRV >«@ UHVXOWDURQ DEVXUGRV >«@ &RQVLGHUR DEVROXWDPHQWH YiOLGD OD SURWHVWD GHO SXHEOR HQ JHQHUDO FRQWUD HO PRGR FRQÀVFDWRULR HQ TXH HO *RELHUQR HVWi DSOLFDQGR OD OH\ª $QGUpV 3DVWRUL]D D FRQWUD - DOPLUDQWH 7KRPDV 6QRZGHQ 6DQWLDJR HQHUR GH $*1 *06' OHJ H[S
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