Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
292 La Ocupación Militar norteamericana, 1916-1924 La emergencia de sociedades revela también diferencias regionales, pro- bablemente debidas al desarrollo histórico de la cultura escolar. Fueron fre- cuentes en comunes del Cibao, donde la escuela rural contaba con trayectorias que databan del último decenio del siglo XIX ; lo fueron menos en las comunes del Este y de la frontera sur. Con todo, en comunes de vieja escolarización como Moca, solo la mitad de las escuelas rurales contaba con una sociedad popular de educación en 1921. Algunos incidentes revelan resistencias populares a la noción de que era GHEHU FLXGDGDQR VXPDU VX HVIXHU]R D OD H[SDQVLyQ HVFRODU GHO 61,3 )XH HO caso de una denuncia investigada en la común de Guayubín a instancias de la justicia prebostal, según la cual Carlos Rojas (empleado del Servicio en la FHUFDQD FLXGDG GH 0RFD KDEtD YHQLGR DÀUPDQGR TXH ORV GH *XD\XEtQ HUDQ «muy sonsos con estar contribuyendo para ayudar a construir casas-escuelas», SXHV HQ 0RFD HO TXH HVWDED REOLJDGR D FRQVWUXLU HUD ©HO $\XQWDPLHQWR >«@ que él no permitía que las gentes de los campos contribuyeran para eso», 149 discurso que puede interpretarse tanto como legitimación del viejo orden de FRQWURO PXQLFLSDO FXDQWR FRPR UHSXOVD D ODV GLVWLQWDV IRUPDV GH H[DFFLyQ GH trabajo impago impuestas al campesinado por el Gobierno Militar. Así, con el concurso de mecanismos como las sociedades populares de educación, la escisión del politiqueo que ataba la escuela al espacio domiciliar privado y la intervención de las rentas municipales, la política de Ocupación al- canzó parcialmente a concretar el ideal de segregación del espacio escolar para VX FRQYHUVLyQ HQ HVSDFLR S~EOLFR GHO (VWDGR QDFLRQDO H[FOXVLYDPHQWH DERFDGR a la enseñanza. Los alcances de este logro a lo ancho del campo dominicano son GLItFLOHV GH SUHFLVDU SXHVWR TXH HO DSDUDWR HVFRODU UXUDO H[SHULPHQWy PDUFDGDV discontinuidades en el turbulento período que condujo a la desocupación del país y en la inestabilidad que traerían las nuevas pugnas caudillistas por el con- trol del Estado y la distribución de prebendas. Sin embargo, la reforma pudo aparentemente gestar y apropiarse de una plantilla importante de espacios para la escuela en secciones rurales a lo largo y ancho del país. 'H ODV PiV GH HVFXHODV UXUDOHV TXH VH HVWLPD SRGtDQ H[LVWLU HQ a las 647 que anunciaba triunfalmente Snowden en 1920, ¿cuántas fueron legadas por las sociedades populares? Muchas, aunque lejos de serlo todas, como lo mostraría la ulterior profundización de la política de centralización y ampliación del espacio escolar del Estado que desarrollaría el trujillismo, que supo aprovechar bien —porque las había aprehendido íntimamente— HO HVWDGLR GH FHQWUDOL]DFLyQ DOFDQ]DGR HQ EHQHÀFLR GH VX SURSLR PRGHOR GH dominación, reeditando o simplemente adecuando a la nueva circunstancia cultural los mecanismos de encuadramiento social de la Ocupación. 150
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