Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
286 La Ocupación Militar norteamericana, 1916-1924 El límite que erigía a la calidad general del cuerpo enseñante la dependen- cia de espacios escolares propiedad de los maestros en servicio no era privativo de aquella remota región fronteriza. Desde espacios relativamente modernos, como los campos de Puerto Plata, otro inspector transmitía por esos días un diagnóstico similar, al observar que todos los locales «pertenecen, cuando no a los directores, a una persona familiarizada con estos», hecho que lo llevaba a concluir que, para mejorar la calidad del servicio, «o se cierran temporalmente las escuelas donde se cambie o sea necesario cambiar al director, o se fabrican ORFDOHV DGHFXDGRV FXDQWR DQWHV SDUD TXH HO FDPELR SXHGD YHULÀFDUVHª 137 Como clamaban los inspectores, la escuela no podía cambiar porque se hallaba alojada en espacios que pertenecían a los directores (que, en aquellas típicas escuelas unitarias del tornar al siglo XX , eran directamente los maes- tros), que generalmente accedían al cargo por vínculos con la política local, provincial o nacional y no por trayectorias y méritos profesionales. La escue- OD S~EOLFD GH ORV FDPSRV VH KDOODED SURIXQGDPHQWH LQÁXLGD SRU OD SROtWLFD partidaria que la había convertido en bien de intercambio, fuese porque se otorgaba el cargo de maestro a personas carentes de esa formación, pero que HUDQ DGKHUHQWHV SROtWLFRV ORFDOHV IXHVH SRUTXH VH SHUVHJXtD EHQHÀFLDUODV FRQ el otorgamiento de los distintos tipos de subsidio a la enseñanza que contem- plaban los ordenamientos vigentes. En la mirada del coronel Rufus H. Lane—administrador de la reforma del sistema de enseñanza—, una perniciosa dinámica de prebendarismo político se hallaba en el origen de la pobre calidad general de la escuela dominicana: « &XDOTXLHUD HQ PDOD VLWXDFLyQ SHUR FRQ DPLJRV SROtWLFDPHQWH LQÁX\HQWHV abría una escuela privada para inmediatamente solicitar subsidio al gobierno QDFLRQDO R PXQLFLSDO R D DPERV >«@ HO FODPRU SRU YLYLU GHO HUDULR S~EOLFR HUD impresionante » . 138 7UiÀFR GH FDUJRV LQÁXMR GH SDUWLGDULVPRV FRQWURO GH ÁXMRV GH H[FHGHQWH etc., constituirían los aspectos que combatirían las políticas de reforma educa- cional de la Ocupación. La naturaleza de los límites que encontraba el cuerpo de inspección no era solo espacial, ni podía vencerse con la mera construcción GH HVSDFLRV DLVODGRV GH SURSLHGDG S~EOLFD SDUD XVR H[FOXVLYR GH OD HVFXHOD Vencerlos en aras de la modernización deseada requeriría desarticular la ca- dena de relaciones de poder y genealogía que los sustentaban. El Servicio Nacional de Instrucción Pública —organismo creado para im- plantar el modelo de escuela pública de masas a mediados de 1918—, lanzó su ofensiva escolarizadora en los campos principalmente durante los años 1918-20, lapso en el que el gasto educacional fue creciente, en parte como correlato de la llamada Danza de los Millones aunque, de modo pendiente de
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3