Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 269 esenciales». Obviamente, el agente capaz de esa gestión solo podía serlo la EXURFUDFLD FLHQWtÀFD HQWUDxDGD HQ HO *RELHUQR 0LOLWDU 2UGHQDGR HO DFRSLR OD QXHYD 2UGHQ (MHFXWLYD 1R PRGLÀFy ODV UHJODV de uso y gestión de las rentas municipales destinadas a la Instrucción Pública, estableciendo que «la suma que dedican los ayuntamientos de la República al VRVWHQLPLHQWR GH OD HQVHxDQ]D S~EOLFD >«@ QR SRGUi HQ QLQJ~Q PRPHQWR VHU inferior al 15% de lo que cada uno de ellos presupone como ingresos generales para el año, además del producido neto del impuesto de Patentes» y otorgó jurisdicción a la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública para supervisar su recaudación y entero, cosa de la que se encargaría su cuerpo de inspectores. 6LQ VXSRQHU WRGDYtD OD H[DFFLyQ GLQHUDULD GHO LQJUHVR SDUD LQVWUXFFLyQ con la Orden No. 146 comenzó la centralización ilustrada del nuevo gestor honesto. 111 Algo por lo que había luchado la generación normalista. Al depositar en inspectores e intendentes de Enseñanza jurisdicción para controlar, supervisar y autorizar el gasto municipal en la enseñanza, la Orden No. 146 puso enmanos del Gobierno nacional la granmasa de recursos bajo ju- risdicción de los ayuntamientos, afectando las ententes de poder organizadas HQ UHODFLyQ FRQ OD HOHFFLyQ GH PDHVWURV \ HGLÀFLRV SDUD OD LQVWUXFFLyQ FRPR VH WUDWDUi DO H[DPLQDU OD UHIRUPD HGXFDFLRQDO /D RUGHQ WDPELpQ DFUHFHQWy OD disponibilidad de recursos en manos de la Secretaría de Justicia e Instrucción 3~EOLFD TXH D SDUWLU GH PHGLGDV FRPR HVWD FRPHQ]y OD HMHFXFLyQ GHO H[WHQVR plan de escolarización llevado a cabo en los años 1918-1920. La Orden No. 146 QR FUHy QXHYRV UHFXUVRV ÀVFDOHV GH SURSLHGDG GHO JRELHUQR QDFLRQDO SHUR SXVR D VX GLVSRVLFLyQ \ FRQWURO ORV H[LVWHQWHV HQ RWUDV IXHQWHV SDWULPRQLDOHV algo que, en la coyuntura, le permitió obtener legitimidad. En lo esencial, la medida supuso un nuevo girón formativo en la historia del Estado nacional, al dotarlo de formas centralizadas de gestión de la renta. Poco después, el Gobierno Militar decretó la Orden Ejecutiva No. 158, HVWDEOHFLHQGR XQD QXHYD /H\ GH 3DWHQWHV TXH WHQGLy D VLPSOLÀFDU OD ©WHPH - raria y maravillosamente» urdida trama de impuestos locales que asombraba a Fairchild como muestra de tributación «insensata». La nueva ley fue luego reforzada por la Orden No. 181, que obligaba a los ayuntamientos a rendir FXHQWDV GH VXV LQJUHVRV \ HJUHVRV \ ORV VRPHWtD DO FRQWURO VXSHUYLVLyQ \ H[D - PHQ HVWDEOHFLGRV HQ FRQ OD FUHDFLyQ GHO 'HSDUWDPHQWR ([DPLQDGRU GH Cuentas. Finalmente, la Orden Ejecutiva No. 369 de diciembre de 1919 cerró la dinámica general de control sobre las rentas internas al centralizar la re- caudación del Impuesto de Patentes en la Contaduría General de Hacienda. 112 3HUR OD GRFWULQD ÀVFDO HQ OD TXH DEUHYDED )DLUFKLOG HQ DTXHOORV GtDV GHO nuevo nacionalismo rooseveltiano no avanzó sobre los ingresos municipales

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