Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

228 El protectorado de los Estados Unidos 63 por ciento de las importaciones del país y comprador de 54 por ciento de VXV H[SRUWDFLRQHV 81 Otro punto de preocupación para los banqueros era si un nuevo mandatario o Congreso dominicano podría librarse de la Receptoría. Hollander se ocupó debidamente en aplacar esas inquietudes. A diferencia de los avaros de la Improvement, Hollander entendió que el presidente Roosevelt quería utilizar la crisis dominicana para llevar a los Estados Unidos al plano de las grandes potencias. En las negociaciones, Hollander, como Roosevelt, veía el arreglo con la República Dominicana como modelo para los demás países de América Latina que se encontraban HQ DSXURV ÀQDQFLHURV +ROODQGHU H[SOLFy HQWXVLDVPDGR DO FRQRFLGR EDQTXHUR Charles Allen de Morton Trust, que un préstamo garantizado por el control ÀQDQFLHUR GH ORV (VWDGRV 8QLGRV ©SRGUtD VHU HO LQVWUXPHQWR GH OD UHRUJDQL]D - ción, en primer lugar, de Santo Domingo, y luego de otros Estados latinoame- ULFDQRV >«@ ORV FXDOHV VLQ OXJDU D GXGD YDQ D UHFXUULU D (VWDGRV 8QLGRV SDUD que hagamos para ellos lo que hemos hecho para Cuba y lo que haremos para Santo Domingo». 82 Hollander vio en el plan de ajuste mucho más que un mero préstamo. (UD FRPR GLMR pO XQ DUUHJOR GH DOWtVLPD LPSRUWDQFLD SDUD OD SROtWLFD H[WHULRU de los Estados Unidos. En ese sentido, presentía las interpretaciones que un siglo más tarde harían historiadores norteamericanos del episodio, como la GH (PLO\ 5RVHQEHUJ HVSHFLDOLVWD HQ ODV UHODFLRQHV H[WHULRUHV GH HVH SDtV 3DUD Rosenberg, con la receptoría aduanera, «por primera vez se juntaron los ele- mentos primordiales de la diplomacia del dólar, una relación triangular entre DVHVRUHV ÀQDQFLHURV iYLGRV GH DSOLFDU VX FLHQFLD D ORV SDtVHV VXEGHVDUUROODGRV EDQTXHURV GH FRUWH PXQGLDO EXVFDQGR JDQDQFLDV JRUGDV HQ HO H[WUDQMHUR \ burócratas activistas dispuestos a proyectar el poder de los Estados Unidos HQ XOWUDPDUª (O DUUHJOR HQWUH H[SHUWRV EDQTXHURV \ IXQFLRQDULRV OOHJy D VHU HO modelo para las intervenciones en otros países y, según Rosenberg, presagia- ba las políticas de posguerra del Fondo Monetario Internacional. 83 En septiembre de 1906 Hollander logró un acuerdo con Kuhn, Loeb por un préstamo de 20 millones de dólares. Todos los demás grupos nacionales de tenedores de bonos estuvieron de acuerdo con el plan, menos la Improvement y sus amigos ingleses. Por eso, se enfadó con los neoyorkinos, alegando que so- brevaluaban sus propiedades dominicanas. El Ferrocarril Central Dominicano, según Hollander, era «una chatarra», mientras el Banco Nacional «práctica- mente nunca abrió sus puertas”. Finalmente, la Improvement abandonó su oposición y aconsejó a sus aliados ingleses en un telegrama cifrado ponerse GH DFXHUGR FRQ +ROODQGHU ©>«@ VL QR DFHSWDQ 8GV OD RIHUWD YD D IUDFDVDU QR VRODPHQWH HO DUUHJOR ÀQDQFLHUR VLQR HO SODQ GHO *RELHUQR HVWDGRXQLGHQVH TXH

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3