Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 225 La misión de Hollander revistió gran importancia. Morales Languasco la vio como un paso positivo, comentando a Ramón Cáceres que «con su ayuda disminuiremos el monto de nuestra deuda y podremos encaminar al país por senderos de verdadero bienestar». 69 Su percepción era correcta. Hollander veía que su misión no era solamente estudiar sino también reducir la deuda acu- mulada, un hecho que alarmó a los gerentes de la Improvement. Hollander se HQWUHYLVWy FRQ HOORV HQ VX RÀFLQD GH :DOO 6WUHHW HQ MXQLR GH \ OXHJR GH OD sesión Moore observó que el economista «limitaba la discusión prácticamente a convencernos de abandonar nuestros derechos y aceptar [una reducción de nuestra demanda]». 70 Mientras tanto, reinaba la confusión en las aduanas dominicanas por la vigencia simultánea del Laudo y la Convención. Puerto Plata quedó en las ma- QRV GHO DJHQWH ÀVFDO HVWDGRXQLGHQVH D QRPEUH GHO /DXGR &XDQGR VH SODQWHy DSRGHUDUVH GHO SXHUWR GH 0RQWH &KULVWL HO DOPLUDQWH 6LJVEHH WXYR TXH H[SOL - carle a Desiderio Arias que la toma fue autorizada por el Laudo de 1904, y «que no tiene que ver con los términos del reciente convenio, el cual también está relacionado con las aduanas». 71 (O FRQÁLFWR HQWUH HO /DXGR TXH EHQHÀFLDED H[FOXVLYDPHQWH D OD ,PSURYHPHQW \ HO 0RGXV 9LYHQGL TXH UHFDXGDED IRQGRV en nombre de todos los acreedores, quedaba cada vez más evidente. El ataque a los «derechos» de la Improvement cogía fuerza en Santo 'RPLQJR GRQGH HO FRPLWp PL[WR GHO &RQJUHVR 1DFLRQDO TXH LQYHVWLJDED HO Laudo Arbitral informó que «la República no es deudora de las Compañías Improvement y Consortes». Con miras a la investigación de Hollander y el WUHFKR TXH HYLGHQWHPHQWH DEUtD HQWUH :DVKLQJWRQ \ OD ,PSURYHPHQW HO FR - PLWp H[SUHVy OD FRQYLFFLyQ GH TXH OD FRPSDxtD KDEtD HQJDxDGR DO *RELHUQR de los Estados Unidos y abrigó la esperanza de que, una vez enteradas de las gestiones turbias de la nefasta compañía, «el Gobierno Americano, lejos de KDFHUVH FyPSOLFH FRQVFLHQWHPHQWH GH OD LQLFXD H[DFFLyQ GH TXH KD VLGR YtFWL - ma nuestro Gobierno, contribuirá a que se pongan en claro las reclamaciones alegadas por la Improvement». 72 En su debate sobre el tema, los diputados abordaron las implicaciones de la propuesta convención para el Laudo. «Si se acepta la Convención Domínico- Americana, de hecho el Laudo habrá caído», opinó el diputado Serra, el cual era partidario de un decreto anulando al Laudo. «Es pretensión ridícula del Congreso Dominicano», contestó el diputado Espaillat de la Mota, «querer VXVWLWXLU DO 7ULEXQDO >«@ SDUD SURQXQFLDU OD QXOLGDG GH XQD VHQWHQFLD DUEL - tral, que por su naturaleza, es inapelable e inatacable». 73 Eventualmente el &RQJUHVR UHVROYLy TXH HO /DXGR $UELWUDO HUD QXOR (Q :DVKLQJWRQ XQ DJLWDGR John Bassett Moore presentó al Departamento de Estado una larga refutación

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3