Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

Historia general del pueblo dominicano 223 que la Convención no era más que la alternativa menos mala para superar la crisis actual, «la única, la más favorable solución posible». 59 «Hubiera sido, indudablemente, más hermoso, resolver nuestros asuntos y salvar el país con UHFXUVRV SURSLRV SHUR >«@ HVR HUD LPSRVLEOHª 60 «Como jefe del Estado do- PLQLFDQR FRPR FLXGDGDQR FRPR SDWULRWD >«@ \R QR KXELHUD TXHULGR QXQFD llegar a la convención con todas sus ventajas». Sin embargo, por encima de esos criterios nacionalistas «está la realidad de las cosas imponiéndose». 61 La &RQYHQFLyQ ©QRV TXLWD GH HQFLPD OD SHVDGD FDUJD GH DFUHHGRUHV H[LJHQWHV HQ >VX@ PD\RUtD H[WUDQMHURV TXH QRV DPHQD]DEDQ D GLDULR FRQ ODV UHFODPDFLRQHV internacionales». 62 Algunas de las cartas dan un vistazo de motivos más maquiavélicos que patrióticos. Luego de discutir los problemas que le había causado el indoma- ble caudillo Desiderio Arias, Morales Languasco observó que «como nosotros estamos en posesión de las entradas de Monte Cristi esa gente se morirá de hambre». 63 Con la Convención «no abrigamos temor alguno en cuanto a dis- turbios políticos, merced a la ayuda moral y material del pueblo americano, interesado ya en el problema de nuestra vida económica». 64 La convención traía consigo la presencia de la Marina de Guerra de los Estados Unidos, la cual Morales Languasco aprovechaba, sustituyendo por las carencias del Estado dominicano los atributos militares estadounidenses. «El Pte. Roosevelt está dispuesto a prestarnos ayuda para sofocar cualquier movimiento revolu- cionario», aseguró el mandatario dominicano. 65 E L M ODUS V IVENDI Mientras Morales Languasco intentaba ganar la aceptación de la Convención por la élite dominicana, el presidente Roosevelt también enfren- taba la oposición al acuerdo en su propio territorio que le hizo articular los principios detrás de la injerencia. En el Senado, que tenía el deber de aprobar FXDOTXLHU WUDWDGR KXER FUtWLFDV D 5RRVHYHOW SRU KDEHU H[FHGLGR ORV SRGHUHV del ejecutivo, al llegar a un acuerdo internacional sin consultar la Cámara Alta. En anticipación a un esfuerzo para ganarse el consenso del Senado, 5RRVHYHOW VH GHGLFy D SUHSDUDU XQ ODUJR PHQVDMH MXVWLÀFDQGR HO WUDWDGR FRPR un primer paso hacia la estabilización de todas las repúblicas del hemisferio. Para que lo ayudara con la redacción del mensaje, Roosevelt invitó a John Bassett Moore a dos reuniones privadas en la Casa Blanca. Moore se

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