Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 221 hemisferio occidental, dado que la Doctrina Monroe prohíbe la intervención europea, los Estados Unidos, quiérase o no, tendrían que ejercer un poder de ©SROLFtD LQWHUQDFLRQDOª HQ FDVRV ÁDJUDQWHV GH ©FRPSRUWDPLHQWR GHOLFWLYR R impotencia». 44 Con esa declaración, Roosevelt implícitamente rechazó la doctrina antiin- tervencionista de Luis Drago y la sustituyó con una nueva política de injeren- cia que no tardó en aplicar. Roosevelt mandó instrucciones inmediatamente al embajador Thomas C. Dawson y al capitán Albert Dillingham para negociar con el presidente Morales Languasco sobre un plan de receptoría aduanera que le daría a los Estados Unidos un control completo sobre las aduanas así como de prácticamente la totalidad de ingreso del Estado dominicano. En Santo Domingo, donde «la situación económica es desesperante», Morales Languasco informó a mediados de enero que «aquí se encuentra un comisionado Especial de los E. U. y antes del 27 de febrero celebraremos un convenio que sin lesionar en nada la dignidad nacional se ponga en condicio- QHV GH SRGHU DWHQGHU D WRGDV ODV H[LJHQFLDV GHO VHUYLFLR S~EOLFRª 45 Morales Languasco designó a Juan Francisco Sánchez y Federico Velázquez como interlocutores con Dillingham y Dawson. En sus negociaciones llegaron a XQ DFXHUGR \ ÀUPDURQ XQD FRQYHQFLyQ SUHOLPLQDU HO GH HQHUR GH 6HJ~Q HO SODQ OLJHUDPHQWH PRGLÀFDGR HQ IHEUHUR GHO PLVPR DxR ORV (VWDGRV Unidos «convienen en hacerse cargo del arreglo de todas las obligaciones que WHQJD HO *RELHUQR GRPLQLFDQR WDQWR H[WUDQMHUDV FRPR LQWHULRUHVª &RQ HVH ÀQ :DVKLQJWRQ ©VH KDUi FDUJR GH ODV DGXDQDV H[LVWHQWHV \ >«@ QRPEUDUi ORV empleados necesarios para su manejo, y recaudará y se hará cargo de todas las entradas de Aduana». 46 Esa «receptoría» proporcionaría el 55% a los acree- dores del país, mientras que el porcentaje restante se entregaría al Gobierno GRPLQLFDQR 3DUD GHWHUPLQDU HO PRQWR UHDO GH OD GHXGD XQ H[SHUWR ÀQDQFLHUR QRPEUDGR SRU 5RRVHYHOW LQYHVWLJDUtD ODV ÀQDQ]DV \ ORV HPSUpVWLWRV LQWHUQRV \ H[WHUQRV El presidente Morales Languasco, quien había dicho en cuanto al Laudo TXH ©VLQ HO OLEUH PDQHMR GH ODV UHQWDV >«@ HV DSDUHQWH OD LQGHSHQGHQFLD QD - cional», ahora lanzaba una campaña personal para convencer a los notables del país de las ventajas de la Convención Domínico-Americana, mandando GRFHQDV GH FDUWDV HQ ORV GtDV SRVWHULRUHV D OD ÀUPD GHO ERVTXHMR HO GH enero. 47 $O JHQHUDO -RVp %RUGDV GH 6DQWLDJR 0RUDOHV /DQJXDVFR H[SOLFy TXH «hemos salvado la República de la anarquía, en todos los órdenes de la vida nacional: en la política y en lo económico». 48 Al encargado de negocios en La Habana, le declaró que la Convención tenía «ventajas muy notables sobre la llamada Enmienda Platt», cláusula ya infame de la nueva constitución cubana
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