Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV

220 El protectorado de los Estados Unidos Unidos actuaban como el garante de la Improvement, perjudicando a los GHPiV DFUHHGRUHV GH OD 5HS~EOLFD (Q :DVKLQJWRQ HO HPEDMDGRU LWDOLDQR H[SOLFy DO VHFUHWDULR -RKQ +D\ TXH ORV (VWDGRV 8QLGRV GHEtDQ JDUDQWL]DU ORV capitales de todos los inversionistas internacionales o tenían que permitir que los otros países intervinieran para proteger los intereses de sus nacionales. En el mismo tono, el embajador francés pidió a Hay que los Estados Unidos DFHSWDUDQ XQ FRQWURO LQWHUQDFLRQDO GH ODV ÀQDQ]DV GRPLQLFDQDV OR FXDO IXH rotundamente rechazado. En Santo Domingo, circulaban rumores creíbles de TXH XQR TXH RWUR SDtV HXURSHR SODQLÀFDED WRPDU ORV SXHUWRV SULQFLSDOHV GHO Sur de la República. 41 A pesar de las pugnas entre las grandes potencias sobre la crisis en la República Dominicana, se pusieron de acuerdo a la hora de anular los dere- FKRV GHO SXHEOR GRPLQLFDQR /D GHXGD H[WHUQD REVHVLRQDED D ORV H[WUDQMHURV PLHQWUDV TXH OD GHXGD LQWHUQD HQ PDQRV GH GRPLQLFDQRV R H[WUDQMHURV UHVL - dentes en el país, no les interesaba para nada. Ellos dieron por supuesto que los préstamos locales eran producto de maniobras corruptas y que les faltaba toda validez. Tampoco les preocupaba la cuestión de la soberanía nacional. El almirante Sigsbee, luego de reunirse con un grupo de políticos dominicanos SDUD KDEODU VREUH OD SURSXHVWD GH OD 5HFHSWRUtD VH TXHMy GH ©OD JUDQ GLÀFXOWDG >«@ GH FRQYHQFHUOHV TXH ORV SDtVHV DFUHHGRUHV KDEtDQ OOHJDGR D WDO SXQWR TXH no les importaban nada ni la constitución ni las leyes dominicanas». 42 L A C ONVENCIÓN DE 1905 (Q HVWH FRQWH[WR GH FULVLV HO SUHVLGHQWH 5RRVHYHOW FDPELy GH RSLQLyQ VR - EUH XQD LQWHUYHQFLyQ FDEDO \ RÀFLDO HQ OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD (Q IHEUHUR de 1904, en un comentario que luego se hizo famoso, Roosevelt declaró que ©PL GHVHR GH DQH[DU >D OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD@ HV LJXDO DO GH XQD ERD FRQ la barriga llena de comerse a un puercoespín de cola primero». 43 Hipócrita o QR 5RRVHYHOW VH DÀDQ]y GH OD SROtWLFD GH DSR\DU D OD ,PSURYHPHQW SRU GLH] meses más, antes de llegar a la conclusión de que su respaldo a la compañía GH :DOO 6WUHHW HPSHRUDED OD VLWXDFLyQ (Q VX GLVFXUVR DQXDO DO &RQJUHVR QRU - teamericano del 5 de diciembre de 1904, Roosevelt hizo saber la evolución de su parecer sobre el tema de la intervención. Las naciones «civilizadas» tenían la obligación de intervenir en países donde hay «fallas crónicas o impotencia» que resultan en «la disolución de los lazos de la civilización», observó. En el

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3