Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
132 Ulises Heureaux, el dictador de la modernidad positivista SRWHQFLDV H[WUDQMHUDV R HPSUHVDV GH FDSLWDO IUDQFpV LQJOpV R QRUWHDPHULFDQR Parece ser que la dama de dudosa reputación amaba realmente a su protegido: Pésima fue, pues, hasta no poder más, la crianza que le dioMam’selle Rose, una crianza bien compadecida con la naturaleza de sus incli- naciones: y por eso era pésima; pero bien se ve por qué causa, que fue porque le quería como suele decirse, con delirio, de tal manera y modo que nunca quiso lastimar la dignidad de tan linda pieza, regañándole, ni mucho menos poniéndole la mano ni tocándole en un pelo por nada del mundo; en él había cifrado sus más íntimas FRPSODFHQFLDV >«@ 3HUR OD EXHQD PXMHU TXH WHQtD SRU HO PHMRU GH los muchachos a Lilí, que le creía un dechado de honradez y buenas FRVWXPEUHV VH PRVWUDED HQ HVWR WDQ REVWLQDGD >«@ 3DUD FDUQHVWROHQ - das mandaba confeccionarle los más pintorescos disfraces, uno para cada día, que lucía él en calles y plazas en el día, y en los bailes por la noche; y por seguirles sus gustos en todo, comprábale gorros de ORV PiV OLQGRV >«@ \ WDQ FRQRFLGR HUD SRU OD ULTXH]D GH VXV GLVIUDFHV TXH QR KDFtDQ PiV TXH YHUOH GH FHUFD R GH OHMRV >«@ SDUD SURUUXPSLU ORV PXFKDFKRV FDOOHMHURV HQ HVWD H[FODPDFLyQ £$Kt YLHQH R DKt YD Lilí el de Mam ’ selle Rose! 8 1DFLGR HQ HO FRUD]yQ GH OD PLVHULD HO DEDQGRQR \ OD H[FOXVLyQ 8OLVHV +HXUHDX[ LQLFLy VX WUD\HFWR SRU OD YLGD SROtWLFD QDFLRQDO FRQ p[LWR 6H JDQy OD FRQÀDQ]D GH ORV OtGHUHV SROtWLFRV GH OD pSRFD HQ HVSHFLDO *UHJRULR /XSHUyQ Con apenas 20 años fue un miembro activo en el ejército dominicano que FRPEDWLy D ODV WURSDV HVSDxRODV GXUDQWH OD $QH[LyQ GH OD 5HS~EOLFD D (VSDxD Ahí se destacó por su inteligencia, arrojo y valentía. La Restauración triunfó, pero los liberales fueron marginados. Buenaventura Báez se adueñó de la situación. En ese compás de espera, Lilís volvió a vivir a su Puerto Plata natal. La nueva oportunidad se le presentó durante la Revolución de Octubre de 1879, liderada por Luperón en contra de Cesáreo Guillermo. En esta con- WLHQGD 8OLVHV +HXUHDX[ WXYR XQD GHVWDFDGD SDUWLFLSDFLyQ PX\ HVSHFLDOPHQWH en la acción que culminó con la renuncia de Guillermo. Durante los tres meses que duró la revolución, Lilís fue el estratega militar. Luperón fue el líder que instó a las masas a la participación, pero las acciones bélicas estuvieron bajo la dirección de su lugarteniente. Triunfantes los liberales, se inició el gobierno SURYLVLRQDO GHO OtGHU D]XO *UHJRULR /XSHUyQ 8OLVHV +HXUHDX[ IXH QRPEUDGR comandante en jefe y delegado del Gobierno en Santo Domingo. Celebradas las elecciones en 1880, y triunfante el nuevo mandatario liberal, el arzobispo
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