Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 123 67 Ibíd., p. 731. Véase, además, a Fernando A. de Meriño, (OHPHQWRV GH *HRJUDItD )tVLFD 3ROtWLFD H +LVWyULFD GH OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD Santo Domingo, 1898, pp. 104, 105. 68 Rodríguez Demorizi, 3DSHOHV GH %RQy pp. 280-281. 69 Julio César Estrella, /D PRQHGD OD EDQFD \ ODV ÀQDQ]DV HQ OD 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD t. I, Santiago de los Caballeros, 1971, p. 79. 70 Ibíd., p. 81. Véase, también, a Luperón, 1RWDV DXWRELRJUiÀFDV , t. III, Santo Domingo, 1974, pp. 123 y ss. 71 Luperón, 1RWDV DXWRELRJUiÀFDV , t. III, p. 127. 72 Colección de Leyes , t. VII, pp. 734 y 735. 73 Ibíd., p. 723. 74 Ibíd., p. 708. En el área educativa, en 1882 se abrió el Instituto Profesional, que fungía como universidad. 75 Ibíd., p. 684. Medida similar fue adoptada en el gobierno de Gregorio Luperón. 76 Luperón, 1RWDV DXWRELRJUiÀFDV , t. III, pp. 120-121. 77 5XÀQR 0DUWtQH] 'LFFLRQDULR ELRJUiÀFR KLVWyULFR GRPLQLFDQR Santo Domingo, 1971. 78 Roberto Cassá, «Acerca del surgimiento de relaciones capitalistas en República Dominicana», 5HDOLGDG &RQWHPSRUiQHD Año I, No. 1 (octubre-diciembre de 1975), p. 67. 79 Colección de Leyes, t. VIII, p. 36. Algo parecido se había dictado años atrás, mediante Decreto del 8 de abril de 1856, al igual que en el gobierno de Ulises Francisco Espaillat y durante la administración de Luperón, el 8 de septiembre de 1879. 80 Luperón, 1RWDV DXWRELRJUiÀFDV , t. III, pp. 121-122. 81 Ramón Marrero Aristy, /D 5HS~EOLFD 'RPLQLFDQD vol. II, Ciudad Trujillo (Santo Domingo), 1958, p. 202. 82 Miguel Ángel Garrido, 6LOXHWDV Santo Domingo, 1916, p. 29 y Américo Lugo, «Emiliano Tejera», %ROHWtQ GHO $UFKLYR *HQHUDO GH OD 1DFLyQ Año IV, No. 18 (octubre de 1941), p. 287. Juan Vicente Flores considera que la responsabilidad del Decreto de San Fernando no fue obra personal de Meriño sino «de todo el gobierno; pues como de ningún modo posible es de creer, si no todos sus miembros acogieron al principio la propuesta del mismo, lo FLHUWR HUD TXH OD PD\RUtD TXLVR TXH VH GLHUD >«@ª Lilí, el sanguinario machetero dominicano , Santo Domingo, 2006, p. 526. 83 Castellanos, 2EUDV , t. I, 1975, pp. 564-582. En esas páginas hay condensados algunos pensamientos políticos de Meriño. Roberto Cassá considera que, en cierto momento, FRPR HQ HO FDVR GH OD H[SHGLFLyQ GH &HViUHR *XLOOHUPR HO JRELHUQR GH 0HULxR H[KLELy un estilo autoritario. Ver su obra 3HUVRQDMHV GRPLQLFDQRV , t. II, Santo Domingo, 2013, p. 69. Castellanos, 2EUDV , t. I, p. 577. 84 Ibíd., p. 572. Más adelante vuelve a reiterar la misma idea (p. 575). Meriño se mostró como un gran admirador de la democracia y de las libertades que ella consagra, a pesar GH TXH VH H[SUHVy FRQWUD HOOD FRQ ORV PiV GXURV WpUPLQRV HQ VXV FDUWDV SDVWRUDOHV 85 Luperón, 1RWDV DXWRELRJUiÀFDV , t. III, p. 140. 86 Ramón Emeterio Betances y Alacán, «Retrato de un arzobispo por un libre pensador», Clío, Año XXV, No. 110 (abril-junio de 1957), p. 280. 87 Moya Pons, 0DQXDO , pp. 385-386. 88 :HOOHV /D 9LxD GH 1DERWK , p. 430. 89 Hoetink, (O SXHEOR GRPLQLFDQR , p. 199.
RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3