Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
116 Los regímenes del Partido Azul Me parecía también, preocupado con las calamidades que se prepa- ran por el atropellamiento de tantos individuos que hipan por lograr la Presidencia de la República, sin el verdadero conocimiento del gobierno de los pueblos, y sin más ciencia que el delirio de querer gobernar como los mandarines de la China; que la candidatura de Ud. les hubiera prestado a ellos y al país, un gran servicio, viniendo a ser el centro de conciliación de todos, dándoles Ud. las garantías y las seguridades, que mucho lo dudo, se las puedan dar ellos mismos, los unos a los otros. Consecuente con los principios que hemos sustentado siempre, de colocar en el Poder al ciudadano que más garantía promete dar y PHQRV GLÀFXOWDGHV SXHGD SUHVHQWDU D OD SD] GHO SDtV \ FRQ HO GHVHR que tengo de ver nuestra Patria libre de inquietudes, de amena- zas, de peligros, de desastres y de desgracias; de verla respetable y respetada, fuerte y próspera; me había llevado hasta la creencia de que es Ud. el más a propósito para realizar con su práctica in- teligencia, las aspiraciones de todos los que, como yo, no quieren nada de la Patria, sino su engrandecimiento. Creí, además, que por patriotismo, Ud. hubiera aceptado la dirección del Gobierno de la 5HS~EOLFD FRPR XQ LQPHQVR VDFULÀFLR HQ FDPELR GH WRGR HO ELHQ que pueda hacerle al país; pero, desgraciadamente, Ud. rehúsa que presentemos su candidatura, y con razón o sin ella, debo respetar OD GHWHUPLQDFLyQ GH 8G 1R SHUVLVWR PiV HO WLHPSR QRV MXVWLÀFDUi Mientras tanto, dentro y fuera del país, sabrán que he presentado de candidato a un ciudadano altamente respetable, inteligente, hon- rado, patriota y distinguido. Y solamente guiado por el bien de la Patria, le había rogado a Ud. de aceptar las riendas del Gobierno. He cumplido con un deber de conciencia y estoy satisfecho de mí mismo, porque pasada la nube, todos volverán a ver la estrella que puede guiarnos. Ahora bien; concluyo participando a Ud. y a todos nuestros queridos FRPSDWULRWDV TXH SDUD ODV SUy[LPDV HOHFFLRQHV QR WRPDUHPRV SDUWH que no tenemos candidato, y que dado caso que las precipitaciones de bastardas ambiciones pretendan perturbar y contrariar el orden establecido desde el 79 y traer al Poder un candidato que no sea del partido nacional, como varias veces, y a costa de cualesquiera que VHDQ ORV VDFULÀFLRV QRV FRORFDUHPRV D OD YHUGDGHUD DOWXUD GH QXHVWURV deberes, para mantener, enérgica y dignamente, la preponderancia de nuestro partido y la paz de la República.
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