Historia General del Pueblo Dominicana Tomo IV
Historia general del pueblo dominicano 103 una prensa sin censura y favorecer el libre juego de las ideas. Su gobierno FRPHQ]y FRQ OD JUDQ H[SHFWDWLYD GH TXH ORV D]XOHV SRU ÀQ HMHUFHUtDQ HO SRGHU y cesarían las revoluciones. Pero las circunstancias eran totalmente contrarias DO H[SHULPHQWR TXH (VSDLOODW TXHUtD SRQHU HQ SUiFWLFD (Q SULPHU OXJDU HO SDtV estaba prácticamente en bancarrota. El Tesoro estaba vacío y no había dinero con que pagar a los empleados públicos. Para ahorrar y poder pagar a los empleados del Gobierno y a los militares, Espaillat suprimió todos aquellos gastos políticos como asignaciones, regalos y prebendas que eran, en más de un sentido, la garantía de la estabilidad de los gobiernos de la época». 45 En términos sociológicos, donde se resalta el destacado rol de las armas y ODV SROtWLFDV FOLHQWHODUHV OD H[SOLFDFLyQ D HVH IHQyPHQR HV TXH >«@ OD 5HVWDXUDFLyQ KDEtD ODQ]DGR D OD YLGD S~EOLFD GRPLQLFDQD D centenares de hombres armados que una vez terminada la guerra se quedaron organizados detrás de sus jefes guerrilleros e hicieron de la venta de sus servicios militares una profesión política. Las fuerzas armadas dominicanas, en aquellos momentos en que no estaban organizadas, eran el patrimonio de varias docenas de generales que WHQtDQ HO SUHVWLJLR R ORV UHFXUVRV VXÀFLHQWHV SDUD OHYDQWDU HQ DUPDV y mantener un grupo de hombres más o menos amplio en defensa o en contra de una causa política, que normalmente estaba reducida a la lucha de personalidades o de intereses locales o regionales. Espaillat no tenía un ejército organizado a su servicio ni lo había tenido ninguno de los gobiernos anteriores. Lo que los presidentes de la República tenían era la capacidad de estructurar alianzas más o menos permanentes con los demás generales del país a base de un PHUFDGHR GH VHUYLFLRV \ JUDWLÀFDFLRQHV HFRQyPLFDV R SHUVRQDOHV 'H WDO IRUPD TXH DTXHO SUHVLGHQWH TXH FRQWDUD FRQ IRQGRV VXÀFLHQWHV para mantener bien pagados o empleados a esos generales, podía asegurar su lealtad hasta que alguien los pagara mejor. El ejercicio del poder militar adquirió durante el siglo XIX un carácter de mercado en la República Dominicana lo mismo que el ejercicio de la actividad política. Los dos grandes grupos políticos, los azules y los rojos, que se disputaban el poder en estos años, necesitaban del Tesoro público para mantenerse gobernados. 46 3RU VX SDUWH 0X .LHQ 6DQJ %HQ HVWXGLRVD GH OD ÀJXUD GH (VSDLOODW \ VXV LGHDV SROtWLFDV H[SRQH ODV UD]RQHV GHO IUDFDVR GH HVWH HQIDWL]DQGR TXH ©OD VL - tuación se agravó porque el pueblo que una vez lo apoyó, volvió a los fueros
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